Volvo S60 T6 con 306 CV y consume sólo 6,4 l/100 km

Publicado por Gerardo Jiménez, 30 Oct 2013

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Volvo S60 T6

Volvo ha creado una nueva versión de carácter deportivo de la berlina Volvo S60, con motor 2.0 litros con compresor y con turbo que despliega 306 CV. Sin embargo, el nuevo Volvo S60 T6 ha homologado un ajustado consumo de 6,4 l/100 km.

LO QUE DEBES SABER...
  • Drive-E: Volvo está renovando su gama de motores con los nuevos Drive-E preparados para ser híbridos en cualquier momento.
  • Motor T6: El nuevo motor de altas prestaciones T6 tiene una cilindrada de 2 litros y una potencia de 306 CV.
  • Doble sobrealimentación: Cuenta con un compresor volumétrico y un turbocompresor.
  • Consumo: Ha conseguido homologar un consumo mixto de 6,4 l/100 km.

 

Dentro de la nueva familia de motores Drive-E que Volvo está presentando paulatinamente, y que pueden convertirse en híbridos con facilidad según la marca, se ha presentado un nuevo propulsor de cuatro cilindros y 2,0 litros sobrealimentado por partida doble con altas prestaciones y una homologación de consumo especialmente baja. Este nuevo propulsor es el que mueve al nuevo Volvo S60 T6 y despliega de 306 CV, lo que suman más de 150 CV por litro de cilindrada.

 

Los 306 CV de potencia van unidos a un dato de emisiones contaminantes de 149 g/km de CO2 en la prueba europea de homologación, lo que supone un consumo mixto homologado de 6,4 l/100 km. Con esto, el nuevo Volvo S60 T6 se convierte en el primer coche del segmento D que ofrece más de 2 CV por gramo/km de CO2, y se beneficiará de impuestos bajos en muchos países que gravan a los coches por el consumo.

 

 

Otra novedad es que el Volvo S60 T6 estrena la nueva caja de cambios automática de ocho velocidades. Con ella el coche puede acelerar de 0-100 km/hora en 5,9 segundos.

 

El nuevo motor de dos litros y cuatro cilindros Volvo T6 equipa un compresor volumétrico y un turbocompresor. Al usar el compresor volumétrico para aumentar el par a bajas revoluciones, donde un gran turbocompresor no sería eficiente, se da al motor de gasolina una sensación de aspiración natural, empujando muy bien desde muy bajas revoluciones. Por su parte, el turbocompresor ofrece mayor empuje a revoluciones medias y altas cuando el flujo de aire es lo suficientemente alto. El resultado es un coche con un consumo de motor 2.0 litros cuando se conduce de forma tranquila y con las prestaciones de un deportivo de más de 300 CV cuando se exprime la mecánica.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada en su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Te recomendamos