Cómo afectan nuestras emociones en la conducción

Publicado por canalMOTOR, 14 Jul 2016

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Emociones al volante

¿Eres consciente de hasta qué punto pueden afectar nuestras emociones en la manera de conducir? No sólo modifican nuestro estado de ánimo, sino que esto se traslada a nuestra actitud al volante, incrementando potencialmente los riesgos de sufrir un accidente de tráfico. 

Es obvio que las distintas emociones y sentimientos que nos inundan ante un determinado hecho o circunstancia influyen en gran medida en nuestras decisiones de la vida diaria y también como usuarios de la vía pública. Pero, ¿cómo nos afecta cada emoción?, ¿cuáles son las más peligrosas al volante?

Aunque existen multitud de estudios que desvelan cómo podemos llegar a comportarnos como peatones y como conductores, según la emoción que sintamos, en España existen dos de suma relevancia: uno elaborado por Attitudes (Audi, en 2007) y otro por Prevensis.

De este último estudio, realizado a 1.000 conductores españoles que se sometieron a un test de evaluación de su respuesta emocional, su nivel de alerta, atención y conducta al volante, se extrae una importante conclusión: el 40% de los conductores se altera con las incidencias del tráfico y un 24% tiene una alta predisposición a reaccionar con violencia al volante. Sólo un 17% de los conductores estudiados indica que son capaces de mantener inalterable su atención en todo momento. 

 

 

Como ya nos podemos imaginar, el miedo a sufrir un accidente es una de las emociones que más se repite. Conduciendo bajo este estado de presión, los conductores prestan más atención (67,2%), se arriesgan menos (58,5%) y aumentan sus conductas de respeto (25,3%).

Aunque estos porcentajes nos podrían revelar que las emociones negativas inciden positivamente en la seguridad vial, esto no es cierto al 100%. Cuando estamos aburridos, por ejemplo, solemos prestar menos atención y si estamos enfadados o indignados nos olvidamos del respeto a los demás conductores y asumimos más riesgos.

Además de las emociones, la actitud es muy importante. Aquellos conductores que reaccionan con malestar o enfado ante las prisas, las retenciones o la presencia de vehículos lentos en su carril, multiplican por 2,5 el número de sanciones recibidas y aumentan en un 30% la posibilidad de un choque.

Tanto en carretera como en ciudad, también es bastante habitual encontrarse con conductores sin control emocional. Este tipo de usuarios se suele impacientar rápidamente y son poco tolerantes con los errores de los demás. Su nerviosismo puede llegar a multiplicar por dos las sanciones recibidas y por 5 el número de accidentes. “La ira y las emociones vinculadas con la agresión son de una alta intensidad emocional y disminuyen el rendimiento y la capacidad de reacción del conductor en más de un 30%”, según Pablo Fernández Berrocal, Psicólogo y profesor de la Universidad de Málaga experto en la materia. 

Sabiendo cómo afectan nuestras emociones en la conducción, es muy importante mantener el control en todo momento y no dejarse superar por las situaciones. Además de llevar una conducción respetuosa y tolerante con el resto de usuarios de la vía, también es crucial circular con un Seguro de Coche MAPFRE que incluye todas las coberturas necesarias para que tus desplazamientos estén totalmente protegidos. 

LO QUE DEBES SABER...
  • Miedo: es el estado emocional que más afecta a los conductores. 
  • Emociones peligrosas: la ira y las emociones vinculadas con la agresión son las peores. 
  • Negatividad: los conductores que peor reaccionan ante las situaciones del tráfico son los que más probabilidades tienen de sufrir un accidente. 


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