Funcionamiento del retrovisor antideslumbramiento

Publicado por CanalMOTOR, 22 Mar 2016

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Funcionamiento del retrovisor antideslumbramiento

Si solemos conducir por la noche, más de una vez habremos sufrido los más que molestos destellos en el retrovisor del interior, provocados por los faros del coche que nos sigue en la carretera. Para evitar esto, que además es peligroso, los fabricantes ya incorporan en sus vehículos espejos que, sin ninguna tecnología detrás, permiten ver con claridad y sin cegarnos: el funcionamiento del retrovisor antideslumbramiento se basa simplemente en un efecto óptico muy simple que explicamos aquí.

La función de los espejos retrovisores es fundamental para conferirnos seguridad mientras estamos al volante, ya que nos permiten tener una visión útil de lo que está ocurriendo detrás, desde diferentes ángulos, y así poder controlar el espacio de los laterales de nuestro vehículo. Regularlos cada vez que vamos a conducir, y controlar que estén limpios y ajustados es el primer paso para un manejo del coche seguro y sin peligros.

Hasta hace algún tiempo, el mecanismo de los retrovisores era el mismo que el de cualquier espejo de nuestra casa: se trataba simplemente de un vidrio con un recubrimiento opaco de plata o aluminio) en la cara de atrás, que refleja la luz que hasta él llega.

Este reflejo de luz, en condiciones de oscuridad, y cuando proviene de las luces del coche que nos sigue, puede ser, además de molesto, un peligro notable al volante, ya que se reduce considerablemente la capacidad de visión al cegarnos e imposibilitarnos ver el resto de la carretera por detrás: la luz se proyecta en el espejo, deslumbrándonos por completo.

Sin embargo, los retrovisores antideslumbramiento tienen un funcionamiento que, lejos de ser de tecnología de vanguardia, utilizan un truco óptico muy simple, pero altamente efectivo. La clave reside en el ángulo en el que se encuentra tanto el espejo, como el vidrio que lo cubre.

En un retrovisor sin el dispositivo antideslumbramiento, el espejo y el vidrio están colocados en el mismo ángulo: es decir, como el espejo de nuestra casa. La luz llega hasta el espejo (habiendo traspaso el vidrio) y vuelve en forma de un primer reflejo (el del vidrio) y de reflejo principal (el del espejo); ambos, siguen la misma trayectoria. Entonces, vemos imágenes dobles, como en un espejo normal.

En un retrovisor antideslumbramiento sin activar, el espejo y el vidrio están inclinados en ángulos diferentes: normalmente, el vidrio está inclinado hacia delante por la parte de arriba. La luz incide  en el espejo a través del vidrio, y se proyecta de vuelta hacia nuestros ojos, pero la inclinación del vidrio desvía ese primer reflejo, por lo que solo nos llega el reflejo principal.

El funcionamiento de un retrovisor antideslumbramiento se activa a través de una pequeña pestaña incorporada en el marco del espejo, con la que ¡magia!, estaremos preparados para la noche. ¿Qué es lo que ocurre cuando accionamos esta pestaña al modo nocturno?

Si antes la capa de vidrio estaba inclinada hacia delante por la parte superior, activando la función antideslumbramiento, inclinaremos hacia atrás tanto el espejo como el vidrio. Esto hará que la luz que incida sobre el espejo, que es la deslumbrante, se dirija hacia arriba (hacia el techo del coche), mientras que el reflejo que nos llegará a nosotros será el primer reflejo del vidrio, evitando así cegarnos con la luz de los faros de atrás.

Y así de sencillo es el funcionamiento del retrovisor antideslumbramiento, basado solamente en un juego de ángulos y espejos muy simple, pero notablemente útil. Por supuesto, la tecnología ha ido perfeccionando todas las partes de nuestro coche, y también ha mejorado los espejos, incluyendo ahora un sistema algo más complejo, como los retrovisores electrocrómicos: éstos, gracias a una corriente eléctrica incorporada, van perdiendo transparencia e incluso oscureciéndose en pos de una visión mejor, y por tanto, de una conducción más segura.

Un buen funcionamiento y uso de los retrovisores es fundamental para nuestra protección, puesto que lo contrario puede suponer una puesta en riesgo innecesaria de nuestro coche, nuestros acompañantes, y, por supuesto de nosotros mismos. Si queremos ganar en seguridad y tener siempre el coche a punto, los Seguros de Coche MAPFRE nos facilitarán siempre el estado óptimo de nuestro cuatro ruedas para poder circular de la manera óptima.



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