Seguridad activa: neumáticos, amortiguadores y frenos siempre en buen estado

Publicado por canalMOTOR, 15 Jun 2016

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Seguridad activa: neumáticos, amortiguadores y frenos siempre en buen estado

El mantenimiento de nuestro coche es clave a la hora de emprender una conducción segura y responsable. Los neumáticos, los amortiguadores y los frenos han de estar siempre en buen estado para poder contar con la mayor protección al volante y no hay que pasar por alto su cuidado.

   ¿Qué es la seguridad activa?

La seguridad activa comprende todos los elementos incorporados o sistemas que funcionan en nuestro coche, evitando o reduciendo al máximo la posibilidad de tener un accidente. Los de seguridad pasiva, por tanto, se activa cuando ya se ha producido el accidente, reduciendo en la medida de lo posible, todos los daños que puedan sufrir los ocupantes del vehículo.

   ¿Qué elementos conforman la seguridad activa?

Hay un término especial, que es el triángulo de la seguridad activa y engloba los frenos, los amortiguadores y los neumáticos del vehículo. Un mal uso o un descuido pueden resultar fatales, ya que su mal estado puede ser sinónimo de accidente, con más posibilidades de derrapaje, balanceo o aquaplaning.

Los elementos de este triángulo están directamente relacionados entre sí, por lo que también ocurre que si un elemento está en mal estado, contagiará entonces a los otros dos. 

    ¿Cuál es el papel de cada elemento de la seguridad activa?

   Frenos

Ni el mejor y más moderno de los modelos de mercado será un coche seguro si los frenos no han pasado la puesta a punto necesaria. Un sistema de seguridad activa tecnológico, como, por ejemplo, el frenado automático, poco podrá hacer si el líquido o las pastillas no están en buen estado. Su correcto mantenimiento es la base del resto de elementos de seguridad del vehículo, sobre todo porque los frenos se someten a una durísima erosión, especialmente sus pastillas.

Para llevar a cabo una revisión, tendremos que vigilar:

   -los discos, con cierta tendencia a deformarse o agrietarse.

   -el líquido de frenos, que va perdiendo sus propiedades con el paso del tiempo.

   -cualquier sistema añadido, como ABS, ESP, frenos hidráulicos, control de estabilidad…

   Neumáticos

De nuestras ruedas depende el grado de adherencia y estabilidad que tengamos con nuestro vehículo, por lo que es más que evidente que su buen mantenimiento es una de las obligaciones a la hora de contar con seguridad. Son el único punto de contacto con el suelo, por lo que son responsables de la tracción, la guía y la dirección, y han de estar preparados para todo tipo de condiciones: asfalto seco, mojado, temperaturas altas o bajas, etc.
Para un correcto mantenimiento, los neumáticos tienen que cumplir ciertos requisitos:

   -la presión de inflado debe ser la correcta, por lo que es necesario revisarla y modificarla siempre antes de un viaje largo, o, en su defecto, una vez al mes. Esto, además de sacar el máximo partido a nuestros neumáticos, nos vendrá bien al bolsillo, ya que optimiza el consumo de combustible y la duración de la pieza.

   -la hendidura del dibujo del neumático tiene que tener al menos la profundidad mínima de 1,6 milímetros, según establece la legalidad, y se ha de revisar también una vez al mes.

   -cuando tengan más de cinco años, será necesario que los hagamos comprobar por un especialista, y reponer nuevos cuando hayan cumplido los diez. Aunque los neumáticos no hayan tenido uso durante un tiempo, es posible que se hayan cuarteado en su interior.

   Amortiguadores

Son el menos conocido de los elementos del triángulo, y suelen asociarse más a la comodidad que a la seguridad activa. Sin embargo, tienen un objetivo primordial cuando estamos en marcha y es el de controlar y absorber las irregularidades del camino. Con los baches y los resaltos, un sistema totalmente rígido haría que al pasar por ellos, alguna de las ruedas, si no varias, dejaran de tocar el suelo, repercutiendo así en la firmeza y en la estabilidad. También influyen en las curvas, los acelerones y en los frenazos, ya que tienen que absorber toda la fuerza de los movimientos en la carrocería. Además, unos amortiguadores que no estén en condiciones óptimas provocarán frenadas más largas, lo que claramente atenta contra nuestra seguridad.

Para estar seguros con nuestros amortiguadores deberemos hacer que los revise un especialista cada 20.000 kilómetros o año y medio.

Ahora ya conocemos la clave de la seguridad activa: neumáticos, frenos y amortiguadores siempre en buen estado para poder circular protegidos y sin exponernos a accidentes. De la misma manera, los Seguros de Coche MAPFRE nos ofrecen las coberturas más completas para maximizar la seguridad que necesitamos al volante: desde protección contra daños atmosféricos a la mejor asistencia en viaje.



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