Nuevo Citroën Aircross en el Salón de Ginebra

Publicado por canalMOTOR, 14 Mar 2017

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Citroën C3 Aircross

La marca francesa está reencontrando la intrepidez que había mostrado en sus orígenes, en los años cincuenta. En el Salón de Ginebra presentará la evolución de su C3 Picasso, el Citroën Aircross.

Si ha habido una marca poco convencional de coches, sin duda ha sido Citroën. Mientras las marcas usaban suspensiones tradicionales, con amortiguador, ellos habían optado por la suspensión hidroneumática (de agua) en el DS, que se convirtió en el coche presidencial de Charles de Gaulle. El Citröen C-Aircross pretende continuar con el legado.


Estas decisiones algo excéntricas hicieron que la marca consolidara un culto de seguidores. Otros coches con un diseño poco convencional pero muy queridos fueron el legendario 2CV, el Mehari que puebla Formentera o la H Van, una furgoneta que se está revalorizando por su diseño retro y su motor refrigerado por aire.


Sin embargo, en los años ochenta y noventa, las ventas de Citroën comenzaron a descender. Para hacer frente a esta demanda decreciente, los ejecutivos de la marca francesa decidieron arriesgarse menos y producir coches más en línea con su competencia francesa.


En cada segmento tenían un coche similar a Renault y Peugeot, coches que no eran sorprendentes pero que cumplían su función. Hacer un producto anodino no suele ser una estrategia certera para paliar el interés decreciente. Especialmente en una marca que se conocía por sus vehículos interesantes.


Esta nueva dirección fue tomada por los directivos del Grupo PSA, que también es dueño de Peugeot, tras su adquisición en 1976 de Citroën. Sin embargo, recientemente los directivos de la marca francesa han decidido volver a los coches excéntricos y su punto de inflexión fue con el C4 Cactus en 2014.


El C4 Cactus representó una idea arriesgada, salirse de las normas convencionales y subirse a la ola de popularidad de los SUV. Esta nueva tendencia se ha traducido en que la mayoría de los fabricantes vendan los todoterrenos urbanos, y Citroën no es excepción, aunque el suyo sea muy diferente a los de la competencia.


Sus claves son el diseño sofisticado y futurista, los colores brillantes y elementos como los air bumps, que son únicos en los Citroën modernos y los hacen inmediatamente reconocibles. Aunque el Cactus había sido diseñado originalmente para mujeres (nunca es una buena idea diseñar un producto excluyendo a una parte de la demografía), tuvo unas ventas sorprendentes en tanto hombres como mujeres, en gran parte por su diseño y confort. 


Citroën aprendió del Cactus y ha llevado esas mismas claves de diseño a otros de sus modelos, como el C3 o los concepts que llevará al Salón de Ginebra. El Citroën C-Aircross de momento solo es eso, un concept car, pero se prevé que la versión de producción haga su aparición en el salón suizo.


Así, se seguirán las claves de diseño del nuevo C3, pero llevándolo al reino de los SUV compactos en vez del utilitario que es el hermano pequeño del Cactus. Se mantendrán las luces diurnas estrechas y elevadas en la parrilla, vuelven los polarizantes air bumps para proteger el coche de choques potenciales. El C-Aircross es más grande y más alto que el C3 del que deriva.
En cuanto a prestaciones, la marca francesa nunca ha destacado por poner las motorizaciones más potentes en sus modelos, sino por conformarse con una entrega ‘suficiente’ de sus motores (los caballos del C3 van de los 68 hasta los 110), porque saben que su uso será mayoritariamente urbano.


Un aspecto que sí tienen muy bien destilado es la comodidad de sus vehículos. Volverán los grandes y mullidos asientos que parecen más butacas que asientos de coche; la gran superficie plana en el salpicadero para dejar cualquier objeto; una pantalla táctil moderna. Las suspensiones seguramente sean blandas para enfatizar la suavidad en la marcha, pero en tramos virados habrá que tener cuidado con el bamboleo del chasis.


En este “redescubrimiento” de Citroën, la tecnología juega un papel fundamental. En el concept se ha prescindido de los espejos retrovisores, equipando cámaras de alta definición para poder observar qué ocurre detrás de nosotros. Además, como en el C3, pueden grabar hasta 20 segundos de vídeo que se quedan almacenados y podremos compartir en las redes a través de su aplicación.


En caso de choque, el búfer de las cámaras graba el último minuto y medio qué ocurrió para poder determinar las causas. Este elemento, sumado a su sistema de geolocalización, puede ser muy interesante a la hora de negociar un seguro para el C-Aircross.


Si bien el interior del concept mostrado hasta ahora es muy futurista, habrá que ver el grado de implementación que deciden llevar a producción. Probablemente sea menos, en un compromiso por los costes. También variarán los acabados interiores y exteriores y el precio estará en torno a los 15.000 euros.


Citroën parece haber dado de nuevo con su identidad y está haciendo de nuevo coches interesantes. Al menos, únicos e inmediatamente identificables como tal. Probablemente no tenga unas capacidades off-road impresionantes, pero saben que, como la mayoría de SUV, su uso será principalmente urbano.


Si estás pensando en hacerte con el Citroën C-Aircross, recuerda que tienes a tu disposición los Seguros de Coche MAPFRE: un amplio abanico de ofertas que van desde el seguro a terceros hasta el todo riesgo sin franquicia y que, además, se pueden expandir con opciones que se suman a la póliza. Los air bumps cumplen su función a la hora de proteger la carrocería, pero siempre es mejor contar con un buen seguro.



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