¿Cómo han evolucionado los test de colisión?

Publicado por canalMOTOR, 28 Abr 2017

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maniquí en test de colisión

¿En qué año comenzaron los test de colisión? ¿Cómo eran al principio? Nuestros coches pasan unos test de seguridad exhaustivos para minimizar en lo posible las consecuencias de cualquier golpe.

Los test de colisión que han de pasar los vehículos son cada vez más exigentes y dan lugar, tanto a permisos de comercialización, como a ránkings sobre los coches más seguros. Con ellos se estudian las consecuencias que pueden tener diferentes tipos de impactos sobre cada uno de los ocupantes. Desde hace ya años con estos test proporciona información de la seguridad de un modelo de coche concreto ante una colisión de vehículos, pero también se utiliza para que las marcas observen, estudien e implanten nuevas técnicas o sistemas que hagan más seguros los coches.

A la evolución que han experimentado estos test hay que sumar la progresiva concienciación de la sociedad sobre la importancia de la seguridad. Con este cambio en la mentalidad de la gente la manera de fabricar por parte de las marcas y el conducir de los usuarios se ha transformado por completo.

Así, la regulación en materia de circulación, seguridad y la producción y construcción de vehículos ha experimentado un giro de 180 grados. Sirva como ejemplo que en los años 80-90 no era obligatorio llevar a los niños en un portabebés.
Pero hay que remontarse mucho en el tiempo para entender el origen de todos estos cambios y conocer la historia de los test de colisión.

Primera víctima mortal

El primer accidente mortal oficial del que se tiene constancia se produjo en agosto de 1869. La víctima, Mary Ward, cayó del coche de vapor en el que viajaba y fue atropellada por la rueda trasera. Sin embargo, hay fuentes que se van sin embargo hasta el año 1896 para localizar a la primera fallecida por un accidente de coche con motor de explosión.

Fuera como fuese el hecho es que podemos afirmar que estos hechos producen un antes y un después en la industria automovilística. Deja patente la necesidad de estudiar la respuesta de los coches ante los accidentes y las consecuencias de los mismos con diferentes variables como la velocidad. Más aún cuando el hecho de tener un coche se popularizó y dejó de ser algo accesible solo para unos pocos.

Primeros métodos de estudio

En un resumen rápido lo que se hace en este tipo de test es provocar choques y golpes controlados de los automóviles con ocupantes dentro. Pero en sus inicios no solo se trataba de colisionar vehículos.

Los primeros test analizaban también la respuesta del cuerpo humano ante diferentes golpes y rasgaduras. Pero, ¿Cómo se podían estudiar estas reacciones? Al principio se utilizaron cadáveres. Se lanzaban desde diferentes sitios, alturas o se les ponía como ocupantes de los vehículos. Así empezaron a recogerse datos de la resistencia del cuerpo humano y la capacidad para asumir ciertos impactos.

De hecho, los envolvían con líquido que asemejaba la sangre para detectar que zonas eran más vulnerables y que reacciones se producían, además, para estas pruebas no se podían utilizar cadáveres de gente que hubiese muerto por accidentes de este tipo para evitar confusiones con las lesiones ocasionadas por los estudios y las anteriores.

Por crudo que pueda parecer este método gracias a él se han salvado muchas vidas en carretera tal y como señaló en 1995 Albert King en un artículo publicado en Journal of Trauma: "beneficios para la humanidad en el campo de la prevención de daños, obtenidos mediante investigaciones con cadáveres".

Evolución

Con el paso de los años, y a veces conviviendo en el tiempo, los estudios referentes a la colisión de vehículos se realizaron con animales e incluso con voluntarios. Los voluntarios se subieron en vehículos propulsados por cohetes, experimentaron con aceleraciones y desaceleraciones bruscas o con lo que puede provocar la rotura de una ventana. Eso sí, no podían pasar por ensayos que provocaran daños importantes solo un ligero malestar.

En la actualidad

Para realizar las pruebas y estudios pertinentes hoy en día se utilizan “dummies”, es decir, maniquís que se asemejan a las personas en peso, tamaño y constitución para situarlas en los asientos del coche. Estos maniquís se pueden adquirir en un rango de precios amplio en función de sus características y superan los 100.000 euros.

Al imitar lo más fielmente posible a un ser humano se hacen más realistas los resultados de los test. Y, de hecho, no hay un maniquí estándar si no que existen maniquís para toda la familia y en diferentes percentiles. Encontramos: hombre, mujer, y niños de edades diferentes.Existen diferentes tipos de dummies en función de los test que se vayan a realizar y lo que se quiere observar. Así, varían por la situación en la que van sentados, el tipo de impacto que van a recibir o la reacción de que órganos del cuerpo se quiere estudiar.

Aprendizajes

A lo largo de todos estos años estos estudios han llevado a la toma de medidas como la implantación del cinturón de seguridad o la instalación de airbags para amortiguar los golpes. Además, de la inclusión de elementos externos como las sillas de seguridad infantiles adaptadas a la edad del niño (si necesitas información de este tipo de sillas te puede interesar el artículo que detalla los riesgos de escoger mal una sillita infantil) o del cambio de materiales y estructuras de los coches.Junto con la concienciación de la sociedad de la que hablábamos al inicio y el aumento de la seguridad de los vehículos el número de víctimas de tráfico afortunadamente se ha reducido de manera drástica en los últimos años. Eso sí, hay que continuar persiguiendo el objetivo, que no haya víctimas de accidentes de tráfico.  

Tomar todas las medidas de seguridad necesarias al volante para prevenir la colisión de vehículos es de capital importancia para garantizar el bienestar de los ocupantes del coche, de los peatones y de las personas que viajan en otros automóviles. Además de todas estas medidas, es vital que contrates un seguro que cubra, como mínimo, la responsabilidad civil del conductor. Con los Seguros de Coche MAPFRE tienes a tu disposición un sinfín de opciones para encontrar la que mejor se ajuste a tus necesidades.



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