Scrape: La réplica de Hot Wheels que vale más de 300.000 euros

Publicado por canalMOTOR, 14 Jul 2017

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Scrape Custom, réplica de Hot Wheels

En la década de los noventa millones de niños jugaron con la versión de Hot Wheels del mítico Scraper. Ahora, sólo uno de ellos, podrá conducirlo en la vida real. Eso sí: desembolsando una gran suma de dinero.

Fue en la década de los años noventa cuando los niños de todo el mundo soñaban con conducir aquel emblemático coche de Hot Wheels, réplica de Scraper, con sus llamaradas de fuego y su diseño casi imposible mientras se contentaban con guiarlo con sus manos sobre la arena del parque o en los pasillos de sus casas.

 

Ahora, uno de ellos podrá hacer realidad su sueño y adquirir el Scraper Custom original, siempre y cuando desembolse la friolera de más de 300.000 euros. Y es que el próximo 24 de junio, la prestigiosa casa de subastas RM Sotheby’s pondrá a la venta la réplica del Lincoln Zephyr fabricado en 1939, modificado y rebautizado con el nombre de Scrape Custom. Si estás interesado, el evento tendrá lugar en Santa Mónica.

 

Un Lincoln Zephyr mejorado

 

La idea de modificar el diseño original del Lincoln Zephyr para convertirlo en el Scraper versión coupé que conocimos gracias a Hot Wheels (Pingback a Hot Wheels y su salto de más de cien metros) fue de Terry Cook, uno de los directores de la revista norteamericana “Hot Rod Magazine”. Cook era un amante empedernido de este tipo de vehículos que se usaban en las carreras de aceleración y pasaba gran parte de su tiempo imaginando y diseñando nuevos modelos.

 

Uno de los hod rods más famosos

 

Después de cuatro años de intenso trabajo en el que las ideas surgían una y otra vez, había conseguido crear el coche de sus sueños. Las variaciones respecto al original eran bastante notorias: utilizó el frontal de un Zephyr de 1941 que nunca vio la luz, hizo más grandes los parachoques delanteros y traseros, ensanchó la distancia entre las ruedas, quitó los pilares entre las ventanas, bajó el techo y acercó la carrocería aún más al suelo gracias a la suspensión hidráulica de los neumáticos, lo que permitía situar el coche a la altura estándar para conducirlo con normalidad, o dejarlo apoyado en el suelo cuando estuviera parado.

 

A finales de los años noventa, Cook se vio obligado a vender su más preciada creación al Museo Automovilístico Petersen de Los Ángeles, que lo exhibió entre sus piezas de más prestigio hasta el año 2013, momento en el que fue nuevamente subastado. Su último dueño cambió el color púrpura original por un negro envolvente y brillante, que es el color que luce en la actualidad.

 

Scraper Custom: Se convierte en un icono

 

Desde su creación en 1939, el Lincoln Zephyr había pasado desapercibido durante muchos años, pero las modificaciones de Cook lo convirtieron en un coche icónico que, poco a poco, iba robando protagonismo en las páginas de las más importantes revistas del sector del motor la época. El mito iba creciendo como la espuma. Así, más de una veintena de exposiciones de automóviles de Estados Unidos y Canadá pelearon por conseguir que se exhibiera el Scrape de Cook en sus salas como reclamo para los visitantes.

 

Incluso la marca de juguetes Mattel quiso apuntarse un tanto sacando su propia versión en miniatura de Hot Wheels, y resultó ser uno de sus coches a escala reducida más vendidos de su historia.

Muchos ven en la miniatura de Hot Wheels el motivo principal del éxito de este vehículo. La marca, de la firma norteamericana Mattel, comenzó fabricando coches a escala con diseños llamativos y con muchos detalles. Su característica más famosa era que sus coches alcanzaban grandes velocidades en las pistas gracias a su bajo rozamiento. Con el tiempo, y gracias al detallismo tan perfecto de sus creaciones, se fue convirtiendo en la empresa referencia de los coleccionistas de coches en miniatura. Así, que un vehículo formara parte de las reducidas réplicas de la marca de Mattel significaba que su protagonismo iría en aumento.

 

Sin embargo, otros sostienen que la fama vino a la inversa: Cuando el Lincoln Zephyr Scrape Custom se convirtió en un icono, fue cuando la marca de juguetes fijó sus atenciones en el vehículo para sacar su versión reducida.

El primero en usar un sistema de suspensión hidráulica

 

El Scrape (raspón en inglés) debe su nombre a que su chasis se sitúa casi a ras del suelo y, al principio, se raspaba continuamente cuando la carretera no estaba perfectamente nivelada. Fue el primer coche modificado en utilizar un sistema de suspensión hidráulica para levantar o bajar el coche según estuviera parado o en movimiento y así evitar el problema del raspado.

 

Originariamente, tenía un motor de 4.4 litros con doce cilindros en forma de V, que era de lo mejor de la época. Aunque en la actualidad tiene un propulsor de gasolina V8 de 3.5 litros de origen Chevrolet y una caja de cambios automática de tres velocidades.

 

El coche en sí mismo ha sido definido como una obra de arte irrepetible (no hay uno igual en todo el mundo), y es todo un tesoro para los amantes del motor y los coleccionistas. Si tú eres uno de ellos y has ahorrado lo suficiente como para hacerte con este clásico en la subasta de Santa Mónica del próximo 24 de junio, no olvides asegurar tu Scraper Custom con el Seguro de Coche MAPFRE. Tener un coche así, conlleva la obligación de mimarlo.



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