Prueba: BMW i3, un eléctrico revolucionario

Publicado por Gerardo Jiménez, 20 Mar 2014

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Prueba del BMW i3

Con el BMW i3, la marca bávara estrena su nueva línea de coches eléctricos, con un diseño y construcción novedosos, y prestaciones importantes para el medio urbano. Vemos sus virtudes y sus desventajas.

LO QUE DEBES SABER...
  • BMW i3: Primer coche eléctrico de BMW.
  • Novedoso: Materiales de construcción y diseño novedosos.
  • Virtudes: Aceleración, precio para ser eléctrico y buenas sensaciones de conducción.
  • Desventajas: Autonomía, acceso a plazas traseras, maletero justo.

BMW se adentra en el terreno de los coches eléctricos con el nuevo BMW i3. Además de su motor totalmente eléctrico, cuenta con un diseño novedoso y una construcción donde ha primado la ligereza, con materiales como el carbono o partes recicladas derivadas del papel en su interior. Sus claves son su precio a partir de 35.500 euros antes de las ayudas, su potente motor con 170 CV, un comportamiento dinámico, una autonomía anunciada de 200 km, un diseño de carrocería alta con espacio para cuatro ocupantes, y puertas traseras de apertura hacia atrás.

 

Tras probar el nuevo BMW i3, hemos comprobado que la autonomía de 200 km se traduce en la vida real entre 130 y 160 km, conduciendo a partes iguales en el medio urbano y carreteras de acceso a la ciudad. Lo que está en línea con el resto de coches eléctricos del mercado, como el Nissan Leaf o el Renault ZOE. Para alargar la autonomía o primar las prestaciones en momentos concretos, el BMW i3 cuenta con varios modos de conducción que aumentan o reducen la potencia máxima y cambian el funcionamiento de sistemas que consumen energía como la climatización. Conduciendo en todo momento en modo Eco Pro el BMW i3 va bien en ciudad, y se puede usar el modo más ahorrador Eco Pro+ cuando dudamos de la autonomía restante.

 

 

La autonomía de los coches eléctricos es aún muy baja, pero el coste por kilómetro de la energía que consumen es de menos de 3 euros cada 100 km, mientras que un diésel moderno gasta unos 7 euros cada 100 km. Es decir, los eléctricos compensan entre los conductores que hacen muchos kilómetros a la semana en el medio urbano y tienen un punto de recarga donde se aparca el coche por la noche.

 

 

El motor eléctrico es bastante potente para lo que se estila entre los coches eléctricos. Los 170 CV y sobre todo el par de 250 Nm instantáneo permite acelerar con mucha fuerza desde parado y ser muy ágiles en ciudad. El BMW i3 cuenta con una sistema de regeneración de energía muy fuerte que frena el coche tanto cuando se deja de acelerar que en muchas ocasiones no hay que pisar el freno para parar. En cuanto te acostumbras sólo hay que calcular cuando dejar de acelerar para llegar a parar casi sin freno. En las frenadas desde alta velocidad si que hay que pisar más el freno.

 

 

Hemos probado a recargar el BMW i3, prácticamente con la autonomía agotada, en un enchufe doméstico de 12 amperios y necesitó 11 horas de recarga para cargar el cien por cien. Por ello, es prácticamente indispensable que el cliente instale un punto de recarga de más intensidad en la plaza de garaje que vaya a usar para el BMW i3. BMW te lo instala por 1400 euros. En este caso, con una intensidad de 16 amperios, BMW anuncia que es posible pasar del 40 por ciento de carga al 100 por cien en unas 5 horas, lo que tampoco es muy rápido. En un punto de recarga rápido se puede cargar el 80 por ciento en 45 minutos, pero estas recargas reducen la vida de la batería.

 

 

El comportamiento del BMW i3 choca un poco por lo dinámico que es. A pesar de que es un poco alto, como el peso del coche (las baterías) está muy bajo, el centro de gravedad es como el de un coche bajo y, gracias a una suspensión firme, el coche es muy ágil y cambia de dirección rápidamente. Los neumáticos son estrechos para consumir menos, pero de perfil bajo lo que aumenta el agarre y la direccionalidad. También son de gran diámetro lo que mejora la comodidad y aumenta su inercia reduciendo el consumo.

 

 

El BMW i3 tiene una carrocería de cuatro puertas, pero las traseras se abren en sentido opuesto a la marcha. No hay pilar central, pero aun así el acceso a las plazas traseras no es fácil. El piso queda alto porque las baterías están debajo. Las cuatro plazas disponibles son suficientemente cómodas. El tablero de mandos es novedoso. Hay prácticos huecos y una excelente. La información principal (velocidad, autonomía, consumo, kilómetros) llega a través de la pantalla digital de 6,5 pulgadas, situada tras el volante. Lleva de serie sensores de parking, bluetooth y navegador. Hay tres acabados opcionales que se suman a la decoración "Atelier" de serie, con precios de 1.500 a 3.000 euros. El maletero es un poco pequeño con 260 litros de capacidad. 

 

Con un precio de 35.500 euros, si comparamos al BMW i3 con otros coches eléctricos, su precio no es caro para todo lo que lleva, su calidad y sus prestaciones, pero si se compara con un coche diésel sale muy caro. Otra desventaja es el seguro que también es más caro de momento. Pero si crees que las virtudes superan a las pegas, debes saber que BMW ofrece unas condiciones especiales de financiación para el BMW i3, con una entrada de 7.855 euros, y una cuota de 399 euros durante  3 años. Pasado ese tiempo el cliente puede devolver el vehículo, cambiarlo por otro de la marca o quedárselo en propiedad pagando una cuota final de 17.900 euros.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada en su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Te recomendamos