Cinco consejos rápidos para conducir en lluvia

Publicado por Gerardo Jiménez, 04 Nov 2014

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consejos para conducir en lluvia

Sigue estos cinco consejos básicos para conducir en días lluviosos y mejora la seguridad en tus trayectos. El estado del coche y la conducción prudente son necesarios cuando se reduce el agarre del asfalto.

LO QUE DEBES SABER...
  • Menor adherencia: El menor agarre del asfalto mojado obliga a aumentar la prudencia.
  • Distancia de seguridad: Aumenta la distancia de seguridad para aumentar el espacio para frenar.
  • Anticipa: Frena antes y más progresivamente.
  • Cuida el coche: Controla el estado de los neumáticos y limpiaparabrisas.

Han tardado, pero vuelven las temperaturas bajas y las jornadas de lluvia. Cada día de lluvia se ven decenas de accidentes por alcance en atascos o en semáforos. Sin embargo, siguiendo algunos consejos rápidos podrías reducir en gran medida que estas situaciones te ocurran a ti. Te ofrecemos aquí cinco consejos básicos para mejorar la seguridad en días de lluvia.

 

Antes de que llueva

Hay que tener el coche preparado para la lluvia, porque ésta puede aparecer en cualquier época del año, pero con más motivo cuando empieza la temporada de frío e inestabilidad. Para la lluvia hay que tener dos cosas básicas: unos limpiaparabrisas en buen estado y unos neumáticos con suficiente dibujo en la banda de rodadura. Otras cosas que facilitan la conducción son: uno equipo de luces revisado, las presiones de los neumáticos chequeadas y el sistema de ventilación de la cabina funcionando correctamente.

 

 

Distancia de seguridad

El segundo consejo tiene que ser mantener de forma más clara una buena distancia de seguridad con el coche que circula por delante. En el suelo mojado el agarre disminuye y a las ruedas les cuesta más transmitir la potencia de frenado, alargándose las frenadas y activándose con más facilidad el ABS en caso de frenada fuerte. Una buena distancia de seguridad con el coche que nos precede nos permitirá frenar con más seguridad. La distancia de seguridad correcta también mejorará nuestra visibilidad conduciendo detrás de la estela de agua que levante el coche que circula por delante.

 

 

Anticipa las frenadas

Hay suelos que con un poco de lluvia ofrecen muy poca adherencia, además están las señales pintadas en el suelo y la suciedad acumulada, que con lluvia aumentan las posibilidades de deslizamiento. Acelerando el problema es menor, basta con acelerar menos para asegurar la tracción. Pero al frenar o girar puede ser peligroso, porque las inercias del coche pueden superar al agarre disponible. Por eso es bueno anticipar el momento de pisar el pedal de freno, haciendo más progresivas las frenadas. Si empezamos a frenar antes necesitaremos presionar con menos fuera el pedal de freno y ayudaremos a los neumáticos a transmitir la frenada sin perder agarre.

 

El suelo húmedo y frío es igual de peligroso que con lluvia fuerte.

 

Enciende las luces

No esperes a que se ponga oscuro o a que salte el encendido automático de luces. Si llueve, aunque sea poco y sea mediodía, circula con las luces de cruce encendidas. Las luces diurnas no bastan porque no encienden las luces traseras y los conductores que circulan por detrás pueden no calcular bien la distancia de seguridad, por ejemplo, si el coche levanta una estela de agua muy densa. Además, algunos sistemas de luces diurnas, como los de LED, pueden deslumbrar y ser molestos para el tráfico que circula en dirección contraria debido al reflejo de las gotas que caen en el parabrisas.

 

Las balsas de agua hay que pasarlas con prudencia para no deslizarse sobre ellas.

 

Con lluvia torrencial reduce mucho la velocidad

Con lluvia hay que moderar la velocidad siempre debido a la reducción de la adherencia, que puede ser mayor o menor dependiendo de la calidad del asfalto y de la cantidad de agua que cae. Pero si hay un momento para reducir drásticamente la velocidad es bajo un aguacero fuerte. Lo primera razón es la visibilidad, ya que se reduce mucho, no sólo porque los limpiaparabrisas no den a basto, también porque la cortina de agua reduce la distancia visible desde el coche. Además, el agua se acumula rápido con una lluvia torrencial y se reduce la capacidad de los neumáticos para drenar el agua. Los aquaplaning aparecen y la única forma de evitarlos es con una velocidad reducida. Por último, con lluvia torrencial se producen muchos imprevistos en la carretera: hay coches que frenan mucho repentinamente, otros que se paran en sitios peligrosos, las líneas de la carretera se ocultan y es muy fácil salirse del carril en el que se circula sin enterarse. Por todo ello, la velocidad debería ser muy reducida.



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