El peligro de la monotonía y aburrimiento al volante

Publicado por canalMOTOR, 11 May 2016

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El peligro de la monotonía y aburrimiento al volante

Mientras estás conduciendo, ninguna circunstancia justifica un descenso en tu concentración ni atención. Cuando los factores de riesgo más comunes al volante no están presentes, surge un riesgo más que importante: el peligro de la monotonía y aburrimiento al volante.

¿Qué ocurre cuando te encuentras al volante con una carretera en perfecto estado y sin ningún tipo de elemento adverso? Muchos conductores se relajan y rebajan su capacidad de atención y surge entonces el peligro de la monotonía y aburrimiento al volante, una causa demasiado frecuente de accidentes y siniestros de tráfico.

Si llueve, nieva, hace aire, la carretera tiene muchas curvas o cambios de rasante, o el tráfico es denso… Ante todas estas circunstancias -factores de riesgo al volante- lo normal es que el conductor doble su atención y se mantenga alerta para poder mejorar su capacidad de conducción. No ocurre lo mismo cuando las circunstancias de la conducción son justo las contrarias.

La conducción monótona encierra un buen número de peligros que pueden poner en riesgo el más tranquilo y seguro de los viajes, y que todo conductor es necesario que controle, siendo consciente de la situación y evitando estos riesgos que suelen desencadenarse, sin apenas darse cuenta.

Cansancio

La conducción por una vía en perfecto estado y con rectas infinitas, puede llegar a ser mucho más peligrosa que transitar por una carretera en mal estado y/o de puerto de montaña. La monotonía atrae el cansancio al volante.

Sueño

Los trayectos conocidos y sencillos hacen que el conductor se relaje, baje la guardia y confíe en que ningún riesgo le acecha; sin embargo, en tales circunstancias, está comprobado que el sueño suele aparecer como principal factor de peligro.

Disminución de la atención

La monotonía tiene como consecuencia directa una disminución de la atención en la conducción, el conductor gana en confianza y ese exceso de confianza le sugiere, casi sin darse cuenta, que disminuya la atención en la carretera y que se dedique a otras distracciones muy poco recomendables al volante.

Bajada del nivel de concentración

Un trayecto con pocas variedades hace que el conductor baje su nivel de concentración en la conducción, los sentidos y el cerebro interpretan que la situación no exige tanto interés, y fatalmente se distraen en factores ajenos a la conducción y altamente peligrosos, como el teléfono móvil, la conversación con los pasajeros o incluso, la música.

Fatiga al volante

No ocurre siempre, ni en todos los casos, pero como consecuencia de un trayecto monótono y aburrido al volante es probable que la fatiga aparezca de forma más rápida y repentina: picor de ojos, dolor de espalda, sensación continua de incomodidad… Es necesario tener en cuenta que la fatiga al volante no sólo aparece en los trayectos monótonos, sino que además puede hacerlo de forma más repentina y acusada.

 

 

Frente a estos signos inequívocos de alerta, todo conductor debe reaccionar de forma segura y detener su viaje para descansar, retomando la conducción con mayor concentración y sin dejar que la monotonía del trayecto le pueda después.

Es difícil evitar estos peligrosos síntomas que desencadena la monotonía y el aburrimiento al volante, pero siempre es recomendable apostar por la seguridad y poner en marcha medidas de prevención.

1. Afronta siempre cualquier tipo de viaje, especialmente los de larga duración y monótonos, con las horas de descanso adecuado y en perfecto estado de salud.

2. Mantén el coche a la temperatura agradable y estable, ni demasiado frío, ni mucho menos, demasiado calor es recomendable, utiliza la calefacción y en su caso el aire acondicionado o sistemas de climatización de manera adecuada.

3. Interrumpe el viaje siempre al primer síntoma de fatiga o sueño, y en cualquier caso, siempre cada 200 kilómetros o dos horas de conducción.

4. Mantente hidratado, pero nunca bebas alcohol ni consumas ningún tipo de sustancia estimulante no autorizada, tampoco medicamentos que causen somnolencia.

5. En las paradas, o antes de salir de viaje, no ingieras comidas copiosas ni abundantes, apuesta por comer poco y ligero, pero a menudo, si es necesario.

Con estas pautas de prevención, el peligro de la monotonía y aburrimiento al volante no van a desaparecer, pero sí puede atenuarse y minimizarse para que el riesgo sea el menor posible. El Seguro de Coche MAPFRE te ayudará también al ofrecerte las coberturas y asistencias más profesionales y seguras ante cualquier incidente que puedas sufrir al volante.



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