Aparcar en la calle: toma precauciones

Publicado por Irene Mendoza, 22 Mar 2015

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aparcar en la calle

Si no tienes otro remedio que aparcar en la calle, tendrás que tomar ciertas precauciones y hacer un mantenimiento más intensivo del coche. Las claves, en este post.  

LO QUE DEBES SABER...
  • Precauciones: no dejes el coche alejado de la civilización ni en calles oscuras.
  • Mantenimiento: si el coche está en la calle, necesitará un mantenimiento más intensivo que de estar en un garaje.

Tener que dejar el coche en la calle a veces sale más caro que alquilar un garaje. Por eso, conviene que hagas números y veas si realmente te merece la pena. Además de dejar el coche expuesto a las inclemencias meteorológicas que harán que se deteriore antes de tiempo, en la calle dejas el coche expuesto a los “amigos de lo ajeno”. No puedes evitar que te roben el coche (o alguna de sus partes), pero si puedes tomar ciertas precauciones para no ponerlo fácil.

 

En la medida de lo posible, no aparques en zonas oscuras y/o alejadas del tránsito. Busca calles iluminadas y que tengan tráfico y movimiento de gente cerca. Tampoco es recomendable que dejes en el coche tus pertenencias a la vista, aunque sólo vayas a aparcar por un período corto de tiempo. Por último, para hacer “menos tentador” tu coche para los ladrones, es mejor si le pones un dispositivo antirrobo.  Si no vas a coger el coche en unos días, lo mejor es que vayas cambiándolo de sitio. Y si es posible, mejor que lleves los papeles contigo, o que la documentación que se queda dentro, sean fotocopias compulsadas.

 

 

En cuanto al deterioro que sufre un coche aparcado a la intemperie, es mucho mayor al que sufriría en un garaje. Por lo que, debes hacer un mantenimiento más intensivo de lo normal. En invierno, con las bajas temperaturas, debes poner especial atención al estado de la batería, y a los líquidos como el aceite del motor, el refrigerante, o el líquido de frenos. Revisa también la presión de los neumáticos periódicamente. La oscilación de las temperaturas puede hacer variar la presión.

 

Con el calor, los neumáticos también sufren. Procura, en días con mucho sol y con temperaturas elevadas, dejar el coche a la sombra y con un parasol puesto. Así la pintura, y los elementos de plástico también se dañarán menos. Pero ojo, cuidado con aparcar debajo de los árboles por buscar una sombra. Muchas veces la resina, o los excrementos de los pájaros, pueden ser peores que el efecto del sol. 



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