Consejos de conducción sobre agua

Publicado por Alejandra Otero, 28 Feb 2012

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Consejos de conducción sobre agua

Lo primero que se tiende a pensar es que agua y moto no son buenas compañeras, lo cierto es que muchas veces es inevitable. Y si bien lo preferible es conducir sobre seco, si la necesidad obliga, no tendremos más remedio que hacer frente a la conducción sobre mojado. Para ello, recopilamos una serie de trucos y consejos a fin de hacerlo en las mejores condiciones de seguridad posibles.

Antes incluso que la conducción es primordial llevar un equipamiento adecuado. Si se pretende salir de viaje y está previsto que llueva, o está ya lloviendo, y no se tiene el equipamiento necesario, mejor quedarse en casa. Desde que se inventó el Gore-Tex y otros tejidos técnicos y membranas, los motoristas ya no tienen excusa para pasarlo mal cuando llueve, y apenas cuando hace frío, así que es obligado invertir en una equipación adecuada.

 

De igual manera el casco no sólo nos sirve para proteger la cabeza: la visibilidad es muy importante, por lo que contar con una visera que no se empañe y ofrezca la mejor visión es otro imperativo en estas condiciones. Se debe asegurar por tanto que la pantalla es transparente (evita las ahumadas si va a llover), que está limpia y en buen estado: los arañazos combinados con las gotas de lluvia y las luces de los demás vehículos provocarán deslumbramientos.

 

En segundo lugar, nuestra motocicleta debe estar en óptimas condiciones, calzar unos neumáticos en buen estado –nuevos y con las presiones adecuadas., que los frenos se encuentren en condiciones óptimas… etc.



 

 

Pasando al capítulo de la conducción, lo primero a tener en cuenta es que no hay que tener miedo. Así, lo primero es vencer los miedos, lo que se consigue con la práctica principalmente. Frenar siempre suele ser la más complicada de las tareas y la que más nos cuesta. Lo ideal es hacer uso del freno trasero para probar como está el agarre del asfalto.

 

Una vez sabiendo cómo está el agarre gracias a tu rueda trasera, se pasará a tantear el freno delantero. En general siempre es bueno empezar las frenadas así en mojado, con un tanteo detrás, que también sirve para comenzar a comprimir la suspensión delantera, y luego ya aplicando fuerza en la maneta derecha.

 

Al igual que ocurre con el coche, todo lo que hagamos sobre mojado debe ser mucho más suave. Lo que debe acentuarse sobre una motocicleta. Para conducir seguro en agua, hay que ser especialmente suave. Cualquier movimiento brusco llevará enseguida al límite de agarre a los neumáticos, y si se supera ese límite eso sucede de forma también brusca y poco controlable.

 

Usar una marcha más de lo habitual es otra buena forma de conseguir esa suavidad en las aceleraciones, y hay que tener cuidado con los scooter grandes pues sus embragues automáticos están pensados para entrar en acción sobre seco, y abrir gas con ganas puede darte alguna sorpresa inesperada en un vehículo supuestamente tranquilo. Aprender a leer la carretera es también esencial: las líneas dibujadas sobre el asfalto, los diferentes tipos de firmes, las imperfecciones, estar atento a todo ello evitará sustos inesperados.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada en su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Te recomendamos