Kompressor, la conquista nazi del TT

Publicado por Alejandro Alonso, 12 Ago 2013

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

bmw-meier

Primavera de 1939. Adolf Hitler, en su guerra propagandística previa a esa otra que significó uno de los mayores dramas de la humanidad, pretende humillar a los ingleses en su propio terreno demostrando la superioridad de la raza aria y su ingenio. El objetivo es el Tourist Trophy y su arma, la BMW Kompressor.

 

LO QUE DEBES SABER...

 

  • Título: Kompressor.
  • Autor: Tomothy Carl.
  • ISBN: 9788494129704.
  • Editorial: Macadán Libros.
  • Precio: 15,90 €.

 

 

Te proponemos una buena lectura para este verano. Macadán Libros acaba de editar Kompressor, una novela histórica ambientada a caballo entre la Alemania de preguerra y la Isla de Man en cuyas páginas el autor, Timothy Carl, nos acerca los sucesos que llevaron a Georg Meier y a su compañero de equipo Karl Gall a correr para Adolf Hitler en la Isla de Man sobre las dos BMW más rápidas del mundo, las míticas Kompressor turboalimentadas.

 

En los años treinta, el NSKK (Cuerpo de Motoristas Nacionalsocialistas, una organización paramilitar creada en 1933, al llegar Hitler al poder) tenía como objetivo reclutar motoristas para el ejército y entre sus competencias estaba la expedición de licencias para competir. Esto llevó a que en todos los Grandes Premios en los que participaban equipos alemanes hubiera entre los pilotos miembros afines al Partido Nazi, convirtiendo las carreras en instrumentos de propaganda política.

 

 

Esta estrategia culminó en asalto al Tourist Trophy de 1939. Se trataba de la carrera de motos más grande de todas y disputada en la propia casa del enemigo al que pronto se enfrentarían en los campos de batalla apenas cuatro meses más tarde. Como cuenta Georg Meier en el libro: «La guerra se está fraguando y no será detenida, pero por ahora aún queda lejos. Las autoridades nazis que pronto van a acudir a esa pequeña isla del mar de Irlanda para presenciar nuestra carrera la han dejado en suspenso. La guerra ha sido arrinconada por un tiempo, el suficiente para poder disfrutar esta última pizca de diversión».

Kompressor, Macadán Libros.

 

Tras el éxito alemán en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, la Alemania nazi había diseñado un plan de conquista deportiva y propagandística en el que los siguientes objetivos serían el Gran Premio automovilístico de Donington en 1937 y, por encima de todo, el Tourist Trophy de la Isla de Man. Georg Meier lideró el equipo alemán en el asalto al TT de 1939, en el que todos sus integrantes lucieron esvásticas en sus trajes de cuero. Uno de ellos, Ewald Kluge (subcampeón con DKW en la Lightweight TT), sería encarcelado tras la guerra por su militancia.

 

Georg Meier, policía de profesión, compitió con éxito en pruebas todoterreno y de velocidad, pero fue su gesta en la Senior TT de 1939 la que le daría la gloria. Esa victoria la alcanzaría a lomos de una moto sobrealimentada, la BMW 255 con el dorsal 49, «que siempre será conocida como la Kompressor», en palabras del personaje de Max Friz, ingeniero jefe de BMW.

 

La BMW 255 «Kompressor» de Georg Meier en el paddock del Tourist Trophy de 1939.

 

La BMW Kompressor de Georg Meier, la otra gran protagonista de la novela, era heredera directa de la máquina de competición con la que Ernst Henne conquistó el récord de velocidad en 1929. Montaba un motor de 492 cc sobrealimentado, con dobles árboles de levas movidos por eje rey, y fabricado en aleación de magnesio. La moto pesaba 138 kilos y desarrollaba más de 60 CV de potencia, con una velocidad máxima de 220 km/h. Unas cifras nada despreciables para la época. Sin embargo, la Kompressor estuvo siempre en lucha consigo misma: problemas de maniobrabilidad y del par de inversión, debidos a la distribución longitudinal del árbol motor y a la trasmisión final por cardán, la perseguían como su sombra. Pero a pesar de ello, acabó imponiéndose en carreras como la del Gran Premio de las Naciones de Monza y en algunas otras citas continentales antes del asalto definitivo al Tourist Trophy. Actualmente la BMW 255 Kompressor de Georg Meier puede contemplarse en el museo BMW de Múnich.

 

Sin duda, una buena historia que merecía un buen libro como este. Buena lectura.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada en su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Te recomendamos