3 Min de lectura | Pisar la línea continua constituye una infracción grave en función del riesgo que suponga la maniobra. Sin embargo, existen algunas excepciones en las que se permite rebasar esta raya de la carretera. Descubre cuáles son para circular siempre con la máxima seguridad.

Una de las principales normas del código de circulación es la prohibición de pisar la línea continua, así como atravesarla o circular por su lado izquierdo. Esta marca vial suele ser muy común en las carreteras secundarias, donde las condiciones de la vía y la falta de visibilidad impiden realizar adelantamientos con normalidad en muchas ocasiones.

Fuera de las situaciones en las que está permitido rebasar la línea continua, los conductores que deciden adelantar en estos tramos se enfrentan a multas que oscilan entre 200 y 400 euros. En función del peligro que pueda originar la infracción, también supone la pérdida de 4 puntos en el carnet de conducir.

Casos en los que se puede pisar la línea continua

A continuación, se enumeran las situaciones excepcionales en las que está permitido rebasar la línea continua. En estos casos, es importante realizar una maniobra rápida y no arriesgarse cuando la visibilidad es muy reducida.

  • Adelantamiento de bicicletas: al encontrarse un ciclista o un grupo de ellos por la carretera, es posible adelantar, aunque la línea sea continua. Con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía, se debe reducir la velocidad e indicar la maniobra con el intermitente con la suficiente antelación. Además, es necesario respetar una distancia de 1,5 metros entre el coche y las bicicletas para asegurarnos de que no se trata de un adelantamiento peligroso.
  • Rebasar ciclos y ciclomotores: al igual que ocurre en el caso de las bicicletas, para adelantar a este tipo de vehículos también es obligatorio respetar una distancia mínima lateral de 1,5 metros. De igual modo, cuando sea necesario, se puede invadir el carril contrario de forma total o parcial. Si esta acción tiene lugar dentro de una población, el espacio para mantener la seguridad debe ser proporcional a la velocidad y a las características de la calzada.
  • Adelantar vehículos inmovilizados: durante los desplazamientos puede ser habitual encontrar coches que están aparcados en el arcén porque han sufrido alguna avería u otros motivos. En estos supuestos, el reglamento de circulación establece que se puede rebasar la línea continua cuando la inmovilización no se deba a las necesidades del tráfico. Pese a que el coche esté parado en el borde de la vía, lo más normal es que ocupe parte del carril del sentido de la marcha, por lo que para realizar el adelantamiento minimizando los riesgos, se permite ocupar la zona reservada al sentido contrario.
  • Sobrepasar peatones o animales: si en la vía se encuentra algún viandante o rebaño, las normas que se deben seguir en cuanto a pisar la línea continua son las mismas que en los puntos anteriores. Es decir, respetar la distancia de 1,5 metros en carretera y un margen adecuado según las condiciones de la vía cuando se circule dentro de una población.
  • Salvar obstáculos u otros elementos: cualquier conductor que encuentre a su paso un obstáculo, puede pisar la línea continua e invadir el carril contrario para rebasarlo, siempre que la maniobra se pueda efectuar sin peligro.

Para reducir el número de accidentes de circulación, es necesario respetar siempre las normas de tráfico y, sobre todo, poner en práctica el sentido común en cada situación. Además, no hay que olvidar que contar con un Seguro de Coche MAPFRE que incluya las coberturas más completas siempre es una garantía de seguridad en los desplazamientos.