4 Min de lectura | ¿Sabes qué es la suspensión adaptativa del coche? Este tipo de sistemas facilitan la circulación de los vehículos por cualquier terreno y son tremendamente importantes para la seguridad. Te contamos cómo funciona y qué tipos existen.

Cuando conducimos por carretera nos enfrentamos a multitud de obstáculos que tienen que ver con el estado del firme. En algunas ocasiones pueden aparecer baches, inclinaciones, ondulaciones del terreno, que hacen que el vehículo se mueva y que estas vibraciones se transmitan al habitáculo. Esto hace que el viaje en coche sea mucho menos confortable.

Para solventarlo, se requiere el uso de sistemas de suspensión que amortiguan estos movimientos. Existen sistemas pasivos, los más tradicionales, pero en la actualidad cada vez más fabricantes se decantan por la suspensión adaptativa. Te contamos lo que es y cómo funciona.

Qué es la suspensión de un coche

Además de mantener el confort dentro del habitáculo, los sistemas de suspensión de los vehículos, son los que permiten mantener las cuatro ruedas del coche pegadas al asfalto de manera que se puedan transmitir a los neumáticos, la aceleración, los giros y la frenada.

Suspensión pasiva

Es un sistema de los más utilizados en los coches más antiguos.  Esta está compuesta principalmente por dos elementos:

  • Un amortiguador con una cámara de aceite dentro de la que se desplaza un émbolo o pistón unido a un vástago que es el encargado de disipar la energía que almacena el muelle. Si un coche no cuenta con amortiguadores o estos están en mal estado, el confort dentro del habitáculo se vería muy disminuido.
  • Un muelle que se puede comprimir con las irregularidades del terreno. Al hacerlo almacena energía que será la que pase al amortiguador.
Dos amortiguadores

https://cutt.ly/Qn4wvTG

Aunque estas suspensiones ayudan a reducir considerablemente los baches y las vibraciones, lo cierto es que al contar con un tarado fijo, esta no es tan eficiente como en otros sistemas.

Qué son las suspensiones adaptativas

Con el objetivo de conseguir una mayor eficiencia en la conducción, a lo largo de los años se han ido desarrollando nuevos sistemas de suspensión. Es aquí donde entran en juego las llamadas suspensiones adaptativas. Estas son capaces de adaptarse al terreno por el que circulan, a las necesidades del conductor y a la conducción en determinadas zonas. De esta forma se vuelven más eficientes y cómodas.

No todos los sistemas de suspensión adaptativa son iguales, y  con el avance de la técnica se han ido empleando nuevos materiales y tecnologías para mejorarlas. A continuación te mostramos cuáles son los tipos de conducción adaptativa más comunes.

Suspensión neumática

No disponen de muelle helicoidal como sí lo tiene la pasiva. Para conseguir el mismo efecto cuenta con fuelles de goma que funcionan mediante una cámara de aire a presión. Las principales ventajas de este sistema es que se desgastan menos ya que no disponen de un sistema mecánico y que mantienen la distancia al suelo de forma constante, independientemente de si el coche cuenta con carga.

La presión del aire dentro de los fuelles puede controlarse de manera que la distancia entre la carrocería y el suelo pueda aumentar o disminuir y favorecer la circulación. Además disponen de amortiguadores de dureza variable que cuentan con un fuelle por rueda.

Es un sistema bastante complejo que necesita un sistema eléctrico, válvulas y un compresor de aire para funcionar, algo que hace que este tipo de suspensiones adaptativas sean mucho más caras que las convencionales. Se suelen montar en coches de alta gama o en grandes vehículos dedicados al transporte como los autobuses o los camiones.

Suspensión de dureza variable

Este tipo de suspensión adaptativa permite ajustar la dureza de los amortiguadores para buscar el máximo confort o rendimiento por parte del conductor. Funcionan añadiendo un canal adicional a los disponibles en una suspensión pasiva. Este permite el paso de aceite entre las dos cámaras que cuentan con una válvula que controla el paso del fluido. Dependiendo de cómo se encuentre el fluido tendrá mayor  o menor espacio para moverse y hará que la suspensión sea más dura o más blanda.

El modo en el que la válvula está más abierta, está más relacionado con el confort en el caso del modo sport que incluyen algunos vehículos, la suspensión será más dura ya que la válvula se cerrará. Para conseguir estos resultados, el coche cuenta con una serie de sensores que le permiten ajustar todos los parámetros.

Magnetic Ride

Este tipo de suspensiones se utilizan sobre todo en modelos deportivos. En ellas, el aceite que se encuentra dentro del amortiguador dispone de partículas de hierro en disolución. En el vástago, existe un imán que hará que la viscosidad del fluido se modifique y de esta manera lo haga también la dureza de la amortiguación. Se puede activar mediante los modos de conducción o de forma automática, dependerá del modelo de coche.

En un sistema muy rápido de utilizar y cuenta con un rango de dureza bastante amplio, es fiable y duradero ya que no cuenta son elementos mecánicos que puedan desgastarse. Una de sus principales desventajas es su precio y que son muy complicados de elaborar. Por este motivo tan solo los encontramos en modelos deportivos de alta gama.

Como ves existen muchos sistemas distintos de suspensión adaptativa, algunos de ellos más eficientes que otros, pero todos absolutamente necesarios para lograr una buena conducción. No solo se facilita el confort dentro del habitáculo reduciendo las vibraciones causadas por el firme, sino que esta garantiza que las cuatro ruedas se mantengan siempre en contacto con la carretera o el terreno por el que circules.