4 Min de lectura | ¿Qué aceite es mejor para tu coche? La respuesta depende de varios factores, como las indicaciones del fabricante, la viscosidad y la tipología del aceite o las especificaciones de calidad.

A la hora de realizar el cambio de aceite de motor pueden asaltarte algunas dudas. Las variables que debes tener en cuenta para elegir qué aceite debe llevar tu coche son las especificaciones del fabricante y de calidad; el tipo de aceite (mineral o sintético) y la viscosidad.

Todos estos elementos influyen en su mayor o menor duración y redundan en beneficio del motor si son los óptimos

Especificaciones del aceite de motor

Uno de los puntos clave para saber qué aceite debe llevar tu coche es que las especificaciones del líquido sean iguales o superiores a las que recomienda el fabricante.

Estas especificaciones siguen la clasificación API (American Petroleum Institute), la clasificación ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles) o las dos al mismo tiempo.

Clasificación API

Se diferencia entre gasolina (letra S) y diésel (letra C), junto con una segunda letra que va desde la A en adelante y que indica mayor o menor calidad.

Por ejemplo, si en el libro de mantenimiento vemos API SH, podemos elegir un aceite SJ sin problemas.

Clasificación ACEA

Se indica primero una letra para gasolina (A) o diésel (B), seguida de un número que, cuanto más alto sea, mayor será la calidad.

Por ejemplo, si el libro indica ACEA B3, podemos subir a B4.

¿Mineral o sintético?

Los aceites se pueden dividir en dos grupos:

  • Minerales: con base refinada del petróleo.
  • Sintéticos: se someten a un tratamiento especial que protege al motor y mantiene sus propiedades estables durante más tiempo.

Además, hay un tercer tipo en el que se mezclan bases de aceites minerales y sintéticos. El resultado es uno con características intermedias entre los dos principales.

Lo más recomendable es utilizar aceite sintético, ya que ofrece una protección mayor por una diferencia de, aproximadamente, 25 euros en cada cambio de aceite.

Viscosidad: la recomendada por el fabricante

La viscosidad es el baremo para medir la capacidad de las moléculas para fluir y resistir los cambios de temperatura.

Si queremos un aceite que cumpla a la perfección con su cometido, éste debe ser fluido a bajas temperaturas (para adherirse a las superficies metálicas cuando el motor esté frío) y, al mismo tiempo, debe conservar una viscosidad suficiente (para que no escurra cuando el motor esté caliente).

En los recipientes de aceite encontrarás dos cifras que indican su viscosidad. La primera hace referencia a una medición en frío (a –18°C) y la segunda en caliente (a 100° C).

Medición en frio

Si el libro de mantenimiento indica un aceite 20-40, por ejemplo, se puede rebajar la primera cifra (10-40, 5-40 o 0-40) para obtener un aceite que acceda mejor a todos los rincones del motor al arrancar en frío y mejore el consumo. No es recomendable subirla, ya que el aceite no fluirá lo suficientemente rápido en frío.

Medición en caliente

Hace referencia a la viscosidad en caliente y es aconsejable no subirla respecto a lo que indica el fabricante. Sin embargo, sí que se puede reducir, aunque no en gran medida para que el aceite esté demasiado fluido en caliente. Esto podría causar problemas al acelerar a fondo y al exigir la máxima potencia al motor.

¿Qué aceite echar a un diésel con muchos kilómetros?

Los aceites para alto kilometraje en motores diésel contienen aditivos y sustancias que ayudan a reducir las fugas, tanto internas como externas. Para elegir el más adecuado, hay que tener en cuenta varios factores:

Viscosidad

Manos vertiendo aceite en el depósito de un coche

https://bit.ly/2BCbpme

Un motor diésel con alto kilometraje requiere un aceite con mayor viscosidad. Hay que tener en cuenta que los movimientos repetitivos de los cilindros del motor causan cierto desgaste con el paso del tiempo.

Para compensarlo, se debe usar un aceite más grueso. Por ejemplo, si el coche acumula más de 100.000 kilómetros, una buena opción es elegir un aceite sintético 10w40.

Aditivos

En comparación con los gasolina, los motores diésel generan mucho más hollín y otros subproductos de la combustión que se acumulan en el cárter, dificultando el acceso del aceite.

Por ello, hay que buscar un aceite con una mayor cantidad de aditivos por volumen para que mitigue esos efectos. Estos aditivos se encargarán de neutralizar los ácidos y limpiar los lodos de los motores.

Cuando el motor tiene muchos kilómetros, el aceite idóneo es aquel que tiene una mayor carga de dialquilditiofosfato de zinc, el aditivo por excelencia para evitar el desgaste, la oxidación y la corrosión en el motor.

Los convertidores catalíticos de los motores diésel (la pieza que se encarga de convertir las emisiones tóxicas procedentes del motor en subproductos estables antes de entrar en la atmósfera) están diseñados para hacer frente a los problemas derivados de los subproductos de la combustión, por lo que se pueden utilizar en este tipo de motores sin problemas.

Con estas pinceladas sabrás qué aceite elegir para que tu motor tenga una larga vida. Además, no dudes en contratar el Seguro de Coche MAPFRE. Infórmate de todas las coberturas que necesitas para hacer frente a todo tipo de percances tan habituales en la conducción diaria.