2 Min de lectura | La modalidad de leasing es un alquiler de un vehículo con derecho a compra. Para trabajadores autónomos y pequeños empresarios es un buen sistema para tener un coche desgravándose el IVA.

LO QUE DEBES SABER…
  • Leasing: Alquiler de un vehículo con opción a compra.
  • Titular: El vehículo está a nombre del usuario, pero se lo alquila el banco.
  • Valor residual: Al final del contrato queda por pagar el valor residual.
  • Refinanciar: El pago final se puede financiar también.

Si eres un trabajador autónomo o acabas de crear una empresa y necesitas un vehículo para ejercer tu labor profesional, eres el cliente tipo al que le puede interesar una de las modalidades de alquiler de vehículo con opción a compra. Con el leasing y el renting el usuario puede desgravarse del IVA de la cuota mensual, haciendo más asequible su precio. Si pretendes comprar el vehículo y quedártelo a tu nombre te interesará más el leasing.

Utilizando la modalidad de leasing, el coche está a nombre del usuario, al contrario que en el renting, en el que el coche está a nombre de una empresa alquiladora. No obstante, hay que tener en cuenta que el vehículo no es exactamente del usuario hasta que termina de pagarlo. En el leasing, es un banco quien compra el coche por el usuario y se lo alquila a cambio de una cuota mensual. Al final del periodo contratado, que coincide con la amortización del capital -más intereses- desembolsado por el banco, el usuario tiene la posibilidad de comprar el vehículo al precio residual. Si no tiene la intención de comprarlo, se devuelve el vehículo al banco. Otra opción es contratar otro leasing con un nuevo coche.

A parte del titular del vehículo, la diferencia más importante entre el leasing y el renting es que en el leasing la cuota mensual sólo amortiza el vehículo, mientras que en el renting se incluyen los gastos de mantenimiento y servicio, de ayuda en carretera e incluso puede incluir el seguro.

El leasing es válido para coches turismo y para vehículos comerciales.

Si quieres comprar, mejor leasing

Un usuario que sea trabajador autónomo se puede beneficiar durante el contrato de la desgravación de la cuota mensual si justifica el vehículo como necesario para su trabajo. Una vez terminado el contrato, sólo tendrá que pagar el valor residual, que podrá refinanciar si lo cree conveniente. Esto facilita la adquisición final del vehículo.

El renting, en cambio, es más aconsejable para quien no tenga la intención de comprar el vehículo, sino de usarlo durante un periodo de tiempo y cambiar a otro vehículo una vez haya vencido ese periodo. Es decir un alquiler de larga duración, útil para trabajadores autónomos y pequeñas empresas que necesitan movilidad, pero no busquen la propiedad del vehículo.