3 Min de lectura | El atestado de un accidente de tráfico es uno de los conceptos que más se repiten cuando se produce un siniestro. Sin embargo, no siempre se sabe con exactitud qué es, cómo se consigue o para qué sirve. A continuación, explicamos todos los detalles.

El atestado policial por accidente entra en juego cuando se produce un siniestro de tráfico y no queda claro sobre quién recae la responsabilidad, cómo ha ocurrido el incidente o si faltan datos de alguna de las partes. En estos supuestos, la Policía o la Guardia Civil se encargan de esclarecer los hechos y establecer un medio de prueba fiable para que las víctimas puedan reclamar una indemnización.

¿Qué es el atestado de un accidente?

Un atestado de tráfico es un documento que recoge toda la información relativa a un accidente. Dado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se encargan de elaborarlo, se trata de un escrito objetivo que refleja con detalle las circunstancias del incidente, así como la identificación de los culpables.

Este título público tiene prevalencia sobre las declaraciones de las partes involucradas en el siniestro. Teniendo en cuenta que en muchos casos suelen surgir controversias, el atestado refleja lo que realmente ha ocurrido y sirve de base para que las compañías actúen en consecuencia.

¿Qué información contiene un atestado policial?

Cuando se dicta un atestado policial en un accidente de tráfico se incluyen los siguientes puntos:

  • Fecha, hora y lugar exacto en el que ha tenido lugar el siniestro.
  • Categoría de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que ha acudido a la zona del incidente para levantar acta, así como la identificación de los agentes.
  • Datos de los vehículos implicados en el accidente, sobre todo la matrícula y la aseguradora que cubre la responsabilidad civil obligatoria.
  • Información de las personas que han sufrido el incidente, ya sean conductores, ocupantes, peatones, ciclistas, motoristas, etc.
  • Estado en el que se encuentran las víctimas.
  • Examen de las causas del accidente (cálculo de velocidad, análisis de las huellas de frenado, posición de los coches, etc.).
  • Declaraciones de las personas involucradas en el siniestro, así como testimonios de los testigos que han presenciado el incidente.
  • Conclusiones de los agentes de la autoridad que determinan los motivos del accidente y la responsabilidad.

¿Cómo se consigue el atestado de un accidente?

Siempre que se produce un accidente de tráfico donde no es posible firmar un parte amistoso con plenas garantías, es necesario avisar a los servicios de emergencia y a la Policía Nacional o la Guardia Civil. De este modo, pueden acudir al lugar de siniestro para redactar el atestado.

Es importante tener en cuenta que los agentes de la autoridad suelen tardar varias semanas, e incluso meses, en finalizar este documento. El tiempo varía según la gravedad y las circunstancias del accidente, así como el número de personas que estén involucradas o de testigos.

Si se necesita el atestado de un accidente para realizar determinados trámites, existen diferentes vías para solicitarlo según cada caso:

  • La remisión de los informes elaborados por la Policía autonómica o local se rigen por los procedimientos que se establezcan en cada comunidad autónoma o municipio. Normalmente es necesario cumplimentar un formulario y pagar una tasa.
  • En el supuesto de que el atestado de tráfico haya sido remitido a un Juzgado de Instrucción, es preciso acudir personalmente a la oficina del partido judicial donde tuvo lugar el accidente e identificarse como parte.

¿Para qué sirve el atestado policial de un accidente?

Teniendo en cuenta que el atestado policial es un documento público, una de sus funciones es acelerar las gestiones con las compañías aseguradoras implicadas para recibir la indemnización que corresponda. Además, en los incidentes más graves, este documento constituye una prueba de peso que la persona no culpable puede mostrar en el juicio si fuera necesario para señalar quién es el responsable y el alcance de los daños físicos y materiales.

Para evitar multitud de contratiempos con la gestión de un siniestro, pese a existir atestado policial, lo más conveniente es contar con un Seguro de Coche MAPFRE que incluya defensa jurídica y reclamación de daños. Esta cobertura protege al asegurado frente a los gastos ocasionados por estos servicios, englobando defensa penal.