3 Min de lectura | La visibilidad en los cambios de rasante es más reducida que en el resto de los tramos de una carretera. Te contamos qué son y cómo debes actuar cuando te encuentres uno mientras estás circulando.

Cuando conducimos debemos estar muy alerta con todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Si circulamos por vías secundarias o de doble sentido, aún más, ya que debemos tener en cuenta a los coches que se encuentran siempre en el otro carril. En estas carreteras, debemos prestar mucha atención a la visibilidad, que en muchas ocasiones se ve dificultada por los cambios de rasante. Vamos a ver qué son y cómo debemos actuar cuando nos encontramos con uno.

Qué es un cambio de rasante

Un cambio de rasante es un punto de la vía en el que se encuentran dos tramos que cuentan con una inclinación diferente. Son pendientes, más o menos pronunciadas que pueden aparecer al circular por una carretera y que en muchas ocasiones nos impiden ver lo que ocurre al otro lado de las mismas. Estos cambios de rasante se suelen considerar como tramos de visibilidad reducida y serán más o menos peligrosos dependiendo de su pendiente.

Cambios de rasante con mejor visibilidad

Aunque todos los cambios de rasante son considerados como tramos de visibilidad reducida, existen algunos que permiten al conductor conocer mejor lo que ocurre delante de él. Este es el caso de los cambios de rasante con forma cóncava, es decir, aquellas que forman un valle porque ambos sentidos de la circulación son bajadas.

Cambios de rasante con poca visibilidad

Los cambios de rasante considerados con poca visibilidad o más peligrosos son aquellos que tienen una forma convexa, es decir, como si subiésemos una montaña que rápidamente hay que descender. Debido a la pendiente de los mismos, es imposible ver lo que ocurre al otro lado, es decir, si delante circula otro coche, peatón o ciclista ya sea por nuestro carril o por el contrario.

Cómo se debe actuar ante un cambio de rasante

La mejor forma a la hora de conducir en un cambio de rasante es la prudencia, por ello, lo más recomendable es que reduzcas la velocidad cuando entres en este tramo. Es decir, debemos tomar una actitud similar a la que tomaríamos cuando nos introducimos en una curva que cuente con una visibilidad reducida. Además de esta precaución, en vías de doble sentido, se hace recomendable el uso de las luces de posición para que otros vehículos puedan vernos de una manera más sencilla.

Por otro lado, no se podrá estacionar ni parar en un cambio de rasante, pero tampoco realizar maniobras como cambios de sentido que puedan resultar peligrosas para el conductor u otros ocupantes de la vía.

¿Qué ocurre con los adelantamientos?

Los cambios de rasante, al ser considerados como zonas de visibilidad reducida, tienen una serie de limitaciones de adelantamiento. Como norma general, rebasar a un vehículo en mitad de estos cambios está totalmente prohibido, ya que no hay garantías de que no exista riesgo ninguno para los conductores en vías de doble sentido.

Los adelantamientos cuando exista un cambio de rasante tan solo estarán permitidos en lugares con buena visibilidad y en vías del mismo sentido. Además, debes tener en cuenta que esto estará indicado tanto en las señales horizontales (a través de líneas continuas en la carretera) o de señales verticales que prohíben el adelantamiento en dicho tramo.

Si tienes en cuenta estos consejos conseguirás conducir de la manera adecuada por los cambios de rasante. Para sentirte totalmente cómodo al volante, nada mejor que contar con la mejor protección y asistencia en carretera del Seguro de Coche MAPFRE.