< 1 Min Volvo mejora el rendimiento de sus motores diésel con nuevas inyecciones directas, con presión en cada inyector en vez de raíl común. El primer modelo en salir es el nuevo Volvo S60 D4 con 181 CV y sólo 99 g/km de CO2.

Tras presentar nuevos motores de gasolina más modernos y limpios, Volvo lanza ahora nuevas versiones turbodiésel mejoradas.

La apuesta de Volvo por bajar el consumo

Volvo comienza con el Volvo S60 D4 que es el tercer escalón en potencia de cuatro motores diésel que tiene este modelo. El nuevo motor D4 pasa de 163 CV a 181 CV, aumentando significativamente las prestaciones, pero consiguiendo mejores datos de consumo.

Según Volvo, el nuevo S60 D4 con 181 CV es líder en su clase con unas emisiones ya que ha conseguido una certificación en la prueba europea de 99 g/km de CO2 en ciclo mixto, lo que supone un consumo de combustible de sólo 3,8 l/100 km. Este dato de consumo lo llevarán todos los Volvo S60 D4 con caja manual y llantas de 17 pulgadas o menos.

Este nuevo motor diésel de la familia de motores Drive-E cuenta con la tecnología i-ART con presión en cada inyector de combustible en lugar de utilizar el tradicional y único sensor de presión de la tecnología de raíl común.

Cada inyector tiene un chip que controla la presión de inyección que llega a 2.500 bares ofreciendo al conductor un motor de alto rendimiento, con ahorro de combustible y emisiones considerablemente más bajas.