2 Min de lectura | Cuando el Nissan Qashqai llegó a los concesionarios, supuso una auténtica revolución dentro de la categoría de los SUV compactos. Tan buena fue su acogida que la marca decidió ofrecer a los conductores una nueva generación en 2014 para seguir siendo la referencia dentro de este sector.

El planteamiento de Nissan siempre ha sido el de evolución total y eso fue precisamente lo que puso en marcha hace dos años al renovar su modelo estrella: el Nissan Qashqai. Se empeñaron en convertir este modelo en líder absoluto de la categoría de los SUV compactos y no podemos decir que no lo consiguieron…

Las claves para escoger versión de Qashqai

En este artículo recordamos algunos de los puntos clave que facilitaban, en gran medida, la compra de un modelo u otro en 2014, cuando Nissan renovó toda su gama. Sobre la carrocería no había muchas dudas, ya que no existía la variante corta o larga, sino que el Nissan Qashqai sólo se ofreció en una única versión de 4,38 metros de longitud. Con estas dimensiones entró a competir de lleno con otros rivales, como el Ford Kuga o el Volkswagen Tiguan, en cuanto a la habitabilidad interior y la capacidad del maletero (430 litros), así como sus diferentes posibilidades de modulación.

La elección del motor era sin duda el punto clave. Nissan ofrecía el modelo 1.2 DIG-T de gasolina, un moderno 4 cilindros de inyección directa y turbocompresor que podía ser una buena alternativa a los diésel en el caso de no realizar demasiados kilómetros al año. Sin embargo, lo más aconsejable era plantearse invertir los 1.500 euros de diferencia que existían con el 1.5 dCi de 110 CV, fundamentalmente cuanto mayor fuera el número de kilómetros recorridos por carretera. En una utilización real, la diferencia de consumo se trasladaba fácilmente a más de 2 l/100 km, y aunque el 1.2 de gasolina funcionaba muy bien y era suave, el 1.5 dCi no sólo gastaba muy poco, sino que movía al Qashqai con mayor soltura sin necesidad de utilizar con frecuencia el cambio de marchas.

Por encima quedaba el 1.6 dCi de 130 CV, el de mejor relación entre prestaciones y consumo, y el más adecuado para un coche de este tamaño y peso, pero el precio subía otros 1.600 euros respecto al 1.5 dCi. Se trataba del único motor a contemplar si lo que necesitabas era tracción 4×4, que tenía un sobreprecio de 2.500 euros frente a las versiones 4×2.

Interior del Nissan Qashqai 2014

 

En cuanto al equipamiento, interesaba la versión Acenta, que añadía al acabado básico Visia los faros antiniebla, climatizador, o sensor de lluvia y luces, entre otros elementos.

Probablemente muchas de estas claves te ayuden hoy en día a saber qué Nissan Qashqai puedes comprar. Ya te decidas por un equipamiento básico o por otro más alto, así como por el motor más potente o por un propulsor con menos prestaciones, no dudes desplazarte siempre con el Seguro de Coche MAPFRE que mejor encaja con tu estilo y necesidades.