Trucos para que no se estropee el turbo

Publicado por canalMOTOR, 18 Jul 2016

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Motor 1.6 SIDI Turbo de GM

Los motores con turbocompresor cuentan con un aporte extra de potencia, sin embargo, su avería es considerada como una de las cinco averías más caras de un coche. Para que el turbo dure lo máximo posible, te damos unos trucos para que no se te estropee. 

Los motores turboalimentados cuentan con un sistema de presurización del aire limpio de admisión a través de una turbina que es movida con los gases de escape, lo que permite al motor poder contar con más oxígeno de lo normal que se traduce en un aumento de la potencia pero, sobre todo, del par motor. Este tipo de sistemas se suele incorporar en motores de combustión interna alternativa, especialmente en los motores diésel modernos y, cada vez con más frecuencia, en los motores de gasolina, incluidos los de baja cilindrada para dar más potencia específica, rebajando el consumo y las emisiones en la prueba de homologación.

Sin embargo, estos beneficios tienen la contrapartida de que, al tener un mayor número de piezas, el motor tiene más elementos que pueden fallar o averiarse. El turbo necesita trabajar a una alta temperatura y con una lubricación concreta y hacerle trabajar fuera de estas condiciones afecta al desgaste, sobre todo cuando requerimos mucha potencia. Y es que un excesivo desgaste puede significar una rotura del turbo y, en os peores casos, afectar a las partes internas del motor -esto sólo se soluciona con un nuevo motor-.

Espera a que se caliente

Para que el turbo no sufra más de la cuenta, es importante que al arrancar esperes unos minutos al ralentí y no des acelerones. De lo contrario, a bajas temperaturas y aún sin el motor caliente, las partes lubricadas pueden sufrir más desgaste. También se recomienda conducir suave durante los primeros diez minutos. 

 

El turbo trabaja a muy alta temperatura y es aconsejable no forzar en frío.

 

Espera a que se enfríe

Tras un recorrido en el que se ha demandado mucha potencia, lo idóneo es no parar el motor de golpe para evitar que el aceite se carbonice y se adhiera a las partes internas del turbo, que están a muy alta temperatura. Antes de parar el motor, es recomendable mantener el motor encendido o rodar a baja velocidad. Así, por ejemplo, tras un tramo de autopista a alta velocidad no es recomendable apagar el motor nada más parar en una estación de servicio, sino dejarlo a ralentí para que el aceite se enfríe progresivamente. Esto no es tan necesario si circulamos por ciudad, ya que el turbo no ha estado trabajando con tanta demanda de esfuerzo.

 

 

Parar al primer aviso

Otro truco que te ayudará a alargar la vida del turbo es no forzarlo nunca si notas un ruido o funcionamiento extraño. Si oyes silbidos excesivos, notas una falta de potencia, observas que sale humo azulado en el escape o notas que el coche consume más aceite del normal, acude al taller para que revisen el turbo. En este caso, recuerda que con tu Seguro de Coche a Terceros Completo de MAPFRE tienes acceso a coberturas tan completas que te incluyen el pago de los intereses y gastos financieros de un préstamo concedido para la reparación del vehículo. 

LO QUE DEBES SABER...
  • Turbo: El turbocompresor permite ganar potencia a un motor.
  • Altas temperaturas: El turbo trabaja a altas temperaturas.
  • En frío: No acelerar mucho con el motor frío.
  • Parada de motor: Si se ha hecho trabajar mucho al turbo hay que esperar a que se enfríe.


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