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Unos de los problemas que pueden provocar más pánico en cualquier conductor es cuando visualiza en el panel de mandos de su coche la luz de fallo de motor encendida. El problema de este aviso es que puede deberse a múltiples fallos y algunos de ellos pueden ser graves.

La luz de fallo de motor indica los problemas que el coche está teniendo en un momento determinado. Para ello, la centralita de tu coche cuenta con múltiples sensores distribuidos por todo el vehículo que te indicarán los niveles del mismo y si se ha detectado algún tipo de problema en su funcionamiento.

En esta pantalla de luces de tu cuadro de mandos podrás ver multitud de señales luminosas que te indican diferentes situaciones que se están produciendo en tu coche y te avisan de los posibles problemas que pueden existir. Si en algún momento se enciende la temida luz de fallo de motor y estás circulando, lo primero que debes hacer es detener el vehículo en una zona segura y consultar el manual de instrucciones del automóvil para saber a qué hace referencia ese testigo.

Que se encienda la luz, no implica un fallo grave del motor, por ello es de vital importancia que conozcas los códigos utilizados por el fabricante para determinar el grado de daño que está sufriendo el motor de tu coche y si puedes seguir circulando con él o llamar inmediatamente a la grúa.

En algunos modelos de coche, la luz de fallo de motor se identifica con dos colores, si esta se ilumina en color ámbar, es que existe un problema en el motor y que debe ser revisado lo antes posible, por lo que podrás circular con tu coche hasta el taller más cercano para que localicen y solucionen la avería. En el caso de que este sea rojo, deberás detenerte inmediatamente en un lugar seguro y llamar a la grúa.

    En algunos modelos, no es posible saber si el fallo es moderado o grave, ya que la luz no solo se enciende en un color. En ese caso, en el taller y mediante sofisticadas máquinas de diagnóstico que se conectan a la centralita del coche, el mecánico puede saber al instante de dónde procede la avería y solventarla.

    Causas por las que puede encenderse la luz de fallo de motor

    Las causas por las que la luz de fallo de motor puede encenderse son diversas y variadas, puede deberse a cualquier problema con las distintas piezas que componen el motor que deben ser revisadas y reparadas por un profesional.

    Además del testigo de fallo, aparecerán otra serie de síntomas que te indicarán, sin duda, que tu motor está sufriendo una avería grave y que deberás dejar de circular con él hasta que el problema se solucione.

    Uno de estos síntomas, es la pérdida de potencia del motor. Este lo notarás enseguida, ya que el coche comenzará a reducir su capacidad a la vez que se enciende la luz del motor. Esto se debe a un sistema de seguridad instalado en algunas centralitas que activa el modo emergencia de reducción de potencia  para evitar daños mayores en el motor. En ese caso acude cuanto antes al taller, algo grave le está sucediendo a tu coche.

    Otro síntoma que te puede indicar que algo no va bien es que el humo que sale del tubo de escape sea más oscuro de lo habitual y mucho más abundante, esto puede indicar problemas en el turbo del motor o un fallo en la quema del combustible. También puede ser un problema de los calentadores o de la válvula de control de emisiones.

    La luz de fallo de motor puede encenderse como referencia a multitud de problemas dentro del coche. Puede deberse, por ejemplo, a fallos en los componentes de medición de aire como el caudalímetro.

    Si junto a la luz de fallo de motor se enciende la de la temperatura, detén el coche y acude rápidamente al taller. Comprueba la temperatura del motor mediante la aguja que verás en tu panel y asegúrate de los niveles en los que se encuentra. Si el coche no está correctamente refrigerado puede producirse un sobrecalentamiento del mismo.

    El termostato dentro del motor es el encargado de que circule el refrigerante correctamente para bajar la temperatura, si este está estropeado no dejará pasar el refrigerante como debe y el motor se sobrecalentará provocando daños graves.

    Otro síntoma que puedes notar y que no implica que el testigo de avería se encienda necesariamente, es que el coche consume más de lo normal. En ese caso debes comprobar de dónde procede el problema ya que puede deberse  a que los sensores no son capaces de medir bien la mezcla de aire y combustible que entra en el motor para este funcione correctamente.

    Puede que las bujías estén fallando y que no produzcan correctamente la chispa que debe prender la mezcla de combustible y aire para que el motor funcione con normalidad. Que las bujías o los medidores de aire no funcionen correctamente pueden suponerte un problema mucho más grave y sobre todo más caro, este es que el catalizador se estropee y tengas que cambiarlo. Este aparato sirve para reducir las emisiones y ayuda a la eficiencia en la quema del combustible de tu coche. Si este falla el consumo se disparará.

    Las averías de motor pueden suponer poco dinero, debido a que se trata de un problema menor, o costarte miles de euros, para poder saber la magnitud real del fallo, debes acudir siempre a tu taller de confianza para que revisen tu coche y lo arreglen lo antes posible para que puedas seguir circulando con él con total normalidad.

    La opción más sensata, sea o no sea un fallo grave en el motor es que llames a tu Seguro de Coche MAPFRE para que puedan trasladar tu vehículo al taller más cercano y arreglar el problema cuanto antes.

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