4 Min de lectura | Las casas de empeño de coches permiten conseguir crédito poniendo como aval un vehículo. Te contamos cómo funcionan, requisitos, documentación, y todos los detalles.

Empeñar un vehículo es una forma de préstamo con garantía mobiliaria o hipotecaria en el que se pone como bien de valor el coche. Se trata de una de las alternativas que existen para obtener liquidez al momento, pero ¿qué requisitos se exigen? ¿cómo funcionan las casas de empeño de coches? Resolvemos todas las dudas.

Tipos de empeño de vehículos

El empeño de un vehículo se puede hacer de diversas formas:

Empeño con custodia

Se concede un préstamo con garantía mobiliaria (no superior al 80 por ciento del valor de tasación) poniendo el coche como aval y dejándolo en custodia de la propia casa de empeño hasta que se hayan abonado todos los pagos.

En este caso, además de los intereses, el cliente debe hacerse cargo de los gastos del depósito.

Empeño sin custodia

Se concede un préstamo (no superior al 60 por ciento del valor de tasación) poniendo el coche como aval, pero permitiendo al cliente seguir usándolo. Para ello, éste debe abonar una cuota en concepto de alquiler y disponer de un seguro de coche a todo riesgo, además de ir satisfaciendo la deuda contraída y los correspondientes intereses.

¿Cómo funcionan las casas de empeño de coches?

Ilustración de un coche rojo sobre dos columnas de monedas y el símbolo de porciento

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Como hemos visto, las casas de empeño brindan diferentes alternativas de préstamo, gracias a las cuales ofrecen dinero de forma rápida sin exigir al cliente garantías de solvencia económica. El único requisito es que el cliente sea propietario del coche, ya que éste será el aval de la operación.

Eso sí, solo se aceptan vehículos que no superen los 10 años de antigüedad y que estén pagados por completo (aunque en algunos casos éste último no es un requisito imprescindible).

El proceso de la operación es el siguiente:

1. Valoración

Lo primero que hace la empresa es tasar el vehículo y decidir qué porcentaje de su valor va a obtener el cliente a cambio del coche. Esta valoración depende de cada empresa, aunque la mayoría presta tan solo entre un 40 y un 50 por ciento del valor del coche. En algunos casos, en lugar de tasar el vehículo, se utiliza como referencia el valor que figura en el Boletín Estadístico de Vehículos de Ocasión del trimestre en vigor.

También se negocia el tiempo del que va a disponer el cliente para satisfacer la deuda, normalmente fijado en tres meses.

2. Presentación de la documentación

Si el cliente está conforme con la cantidad que va a recibir, los plazos, los gastos asociados y las comisiones e intereses, deberá presentar la documentación necesaria para formalizar la operación.

La documentación que se suele pedir es:

  • DNI
  • Ficha técnica con ITV al día.
  • Permiso de circulación.
  • Impuesto municipal del año vigente.
  • Documento que acredite ser propietario del vehículo.

Además, el cliente debe entregar los libros y juegos de llaves del coche.

3. Obtención del préstamo

Una vez entregada la documentación se procede a la entrega del préstamo, que puede hacerse en efectivo o mediante depósito en la cuenta del cliente. Ésta última opción es la más recomendable.

4. Devolución del préstamo

El cliente deberá devolver la cantidad prestada y los intereses en el plazo acordado. Si no lo hace, puede solicitar una prórroga. Pero, si finalmente no paga, dado que el aval de esta operación es el propio coche, la casa de empeño se quedará con él.

¿Es aconsejable empeñar el coche?

Las organizaciones de consumidores recomiendan utilizar las casas de empeño de coches sólo en casos de mucha necesidad, ya que las condiciones que se contratan suelen ser muy duras para el cliente.

Como indicábamos antes, la mayoría ofrece entre un 40 y un 50 por ciento del valor del vehículo como crédito; los intereses aplicados suelen ser muy altos (alrededor del 20 por ciento) y no todos los vehículos son aceptados (no se admiten los de más de 10 años de antigüedad).

Con estas condiciones, en un caso hipotético, un cliente con un coche tasado en 24.000 euros recibiría un préstamo de 4.000 euros, que deberá pagar en el plazo de unos 3 meses de media con un interés del 20 por ciento. Es decir, a los tres meses pagará 4.800 euros más los gastos de gestoría y depósito del vehículo.

Si no llega a reunir el dinero en el plazo previsto, el cliente puede quedarse sin su vehículo habiendo recibido por ello sólo el 50 por ciento de su valor. Así pues, en casos de extrema necesidad hay que pensar una alternativa más sensata, como vender el coche directamente sin contar con una casa de empeño, ya que se conseguirá mayor liquidez de dinero sin aumentar las deudas con ello.