2 Min de lectura | No hay que usar el teléfono cuando conducimos ya que, al manipularlo, ponemos en riesgo nuestra seguridad y la de todo aquél que está en la carretera. Hacerlo nos acarreará una sanción económica, y pérdida de puntos.

Son muchas las pruebas de que coger el teléfono al volante reduce nuestra atención y aumenta el riesgo de distraerse, y así, ignorar señales tanto de la vía, como de los coches a nuestro alrededor. Es por esto que debemos evitarlo siempre, puesto que supone un peligro innecesario al que nos exponemos. Pero es que, además, puede hacer daño a nuestro bolsillo. El coste de la multa por usar el móvil durante la circulación no es para tomárselo a broma.

Y es que, para prevenir los peligros que implica, la ley sanciona el uso que le damos al móvil mientras conducimos, y su prohibición viene recogida en el Reglamento General de Circulación; en su artículo 18, se restringe expresamente “la utilización de dispositivos  de telefonía móvil y cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos, ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares”. Los únicos eximidos de esta obligación son los agentes de la autoridad en el desempeño de sus servicios. Para el resto de los conductores, se trata de una falta grave.

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Si hemos infringido esta norma y las autoridades nos han cazado, nos llegará una multa en la que habrá de constar, como en cualquier otra, la identificación del que conduce, la del vehículo, lugar y hora a la que nos vieron, y el motivo por el que nos están sancionando, además de la cantidad a abonar y la pérdida de puntos del carné. Si no nos multan en el momento de la infracción, la sanción deberá acompañar una fotografía que documente la falta. Estas fotografías se toman desde las cámaras de tráfico o desde los helicópteros que sobrevuelan las carreteras para detectar infracciones.

La multa ascenderá a los 200 euros, aunque si la abonamos en los 20 días siguientes a su notificación, estaremos obligados a pagar solo el 50%.  Además, la infracción conlleva la pérdida automática de 6 puntos del carné de conducir (a partir de 2021). En caso de que la multa no haya sido interpuesta por un policía en el momento, sino que la hayamos recibido posteriormente, podremos recurrirla, especialmente si la fotografía puede mostrar signos de duda.

Así, comprobamos que coger el teléfono al volante no sale rentable por ningún lado: ni por el riesgo humano, ni por el material o económico. Muchos conductores lo siguen haciendo, pese al coste de una multa por hablar por el móvil, sacrificando su propia protección. Para no escatimar ningún detalle en nuestra seguridad al volante, los Seguros de Coche MAPFRE ofrecen la mayor cobertura para poder conducir con tranquilidad.