3 Min de lectura | Tanto los detectores como los inhibidores de radar están prohibidos en España, por lo que la única manera de detectar un coche camuflado es a simple vista. Te damos algunos trucos para reconocerlos.

Sin duda, la mejor forma de evitar una multa de un coche radar es circular a una velocidad que se encuentre dentro de los límites establecidos para cada vía. Recuerda que, desde hace algún tiempo, el margen de tolerancia a partir del cual salta el radar se ha reducido. Para conseguir cazar a los infractores, además de los radares fijos se usan coches camuflados.

La Guardia Civil y el resto de fuerzas de control del tráfico ya cuentan con coches similares a los habituales (SUV, monovolúmenes, familiares, etc.). En un principio debes sospechar, hasta que veas algo que te indique lo contrario, de cualquier vehículo que esté parado en el arcén, así como en incorporaciones o en salidas y entradas de pequeñas poblaciones.

Cómo detectar un coche camuflado

Los coches usados por los agentes se modifican para poder pasar desapercibidos ante los conductores en las carreteras. De esta forma pueden medir la velocidad del resto de vehículos que circulan por la vía. El objetivo es que estos radares móviles sean indetectables para otros conductores, pero existen claves que pueden ayudarte a identificarlos.
Dos coches detenidos en el arcén de la carretera

Ubicación

Para saber si nos encontramos ante un coche camuflado podemos fijarnos en la ubicación de estos. Por lo general, estarán aparcados en las cunetas o arcenes de las carreteras, pero también en las medianas o en las incorporaciones tras un puente.

Tipo de coche

Los coches usados por los agentes de tráfico en este tipo de vehículos camuflados son automóviles convencionales adaptados. Por lo general suelen decantarse por distintas marcas. Los más usados son: Citroën C4 y C5, Renault Mégane, SEAT Exeo, Ford Mondeo, Mercedes-Benz Clase C, Opel Insignia, Renault Laguna, Nissan Qashqai o Peougeot 308 y 508.

Antenas

Los coches convencionales están equipados con una antena para la conexión de radio dentro del vehículo. Los camuflados llevan dos aparatos de este tipo. La primera de ella será la misma que la de cualquier automóvil, pero la segunda tiene como misión poder conectarse a la emisora propia de la policía mediante la que pueden comunicarse con otros compañeros.

Luneta trasera

No suelen llevar cristales tintados en la parte posterior del vehículo, esto se debe a que los agentes de tráfico reservan esta zona para la colocación de paneles luminosos que sirven para dar el alto al infractor.

Circulando por detrás de ellos podremos comprobar también que en el interior del coche hay un aparato que apunta a la carretera, un cinemómetro. Por otro lado, los agentes que se encuentran en el interior del coche cuentan con chaquetas que portan elementos reflectantes para poder ser vistos en la carretera si tienen que abandonar el coche.

Señalización

Los radares móviles que graban el tráfico de manera continua deben aparecer señalizados para que el conductor los tenga en cuenta tal y como se recoge en el artículo 22 del Real Decreto 596/1999. En el caso de que estos coches camuflados actúen solo cuando ante ellos pasa un vehículo con exceso de velocidad, no tienen por qué someterse a esta norma. Por lo general, lo que podemos encontrarnos en los tramos en los que se sitúan, son señales naranjas en las que se muestra el símbolo del radar y los kilómetros en los que se extiende su área de actuación.