3 Min de lectura | No existe una normativa que especifique de forma concreta cómo se deben transportar los perros dentro del coche, pero los agentes de seguridad podrían multarnos por llevarlos sueltos.

Los perros son un miembro más de la familia y, como tal, queremos que nos acompañen en muchos de nuestros viajes. Pero no siempre es por ocio, en otras ocasiones es necesario llevarlos al veterinario o a cualquier otra gestión para la que tenemos que usar el vehículo.

En todas estas situaciones es importante saber cómo viajar con un perro en el coche para que tanto él como el resto de ocupantes circulen con la máxima seguridad. ¿Qué dice la normativa al respecto? ¿Qué es lo mejor para nuestra mascota? Respondemos todas tus dudas.

¿Cómo hay que llevar a los perros en el coche según la normativa?

La Ley de Tráfico, no establece de forma concreta cómo deben viajar las mascotas dentro del vehículo. Lo que sí indica es la obligatoriedad del conductor de mantener su propia libertad de movimiento y el campo de visión suficiente para estar atento a la vía. Y añade que, para ello, tanto él como el resto de pasajeros, animales y objetos deben mantener la posición adecuada para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.

Por tanto, lo que debemos procurar en todo momento es que el perro no interfiera con el conductor y con su campo de visión. Pero ¿cómo conseguirlo?

Recomendaciones sobre cómo viajar con un perro en el coche

Pitbull asomándose por la parte trasera de un coche

https://bit.ly/3sFwl1J

Aunque la Ley de Tráfico no especifica de forma concreta cómo debe viajar un perro en el coche, la Dirección General de Tráfico ha ido lanzando a lo largo del tiempo algunas recomendaciones.

La primera norma es no llevarlo suelto, ya que en caso de colisión puede salir despedido como un proyectil contra los asientos delanteros. Si, por ejemplo, circulas a 50 km/h con un perro cuyo peso es de 30 kg, con la fuerza de la inercia multiplicaría su peso por 35. Estaríamos hablando por tanto de 1.050 kg.

Para evitar esto, se puede recurrir a un arnés de doble enganche (que se fija al cinturón). Aunque las siguientes opciones son más seguras:

  • Si el perro es pequeño o mediano, usa un transportín colocado en el suelo (si se agarra con el cinturón el resultado ante un golpe sería muy parecido a lo que comentábamos antes). Lo ideal es que el transportín quede encajado entre la banqueta trasera y el respaldo delantero.
  • Si el perro es grande, lo más seguro es meter el transportín en el maletero en sentido trasversal a la marcha y procurar que quede fijo.

Además del transportín recomendado por la DGT, existen otros accesorios útiles para transportar perros. En este enlace puedes verlos.

También debes tener en cuenta otros aspectos no menos importantes:

  • Evita darle de comer justo antes de salir de viaje para que no se maree y termine vomitando.
  • Durante el trayecto, para con cierta frecuencia para que tu mascota pueda beber agua, hacer sus necesidades y estirar un poco las patas.
  • Cuando pares, antes de abrir la puerta, ata a tu perro para que no salga de golpe poniéndose en peligro.
  • Mantén una temperatura adecuada en el interior del vehículo durante el trayecto.
  • No dejes que tu perro se quede solo en el coche, aunque sea por unos minutos.

  ¿Pueden multarme por no llevar correctamente a mi perro?

Si tu mascota viaja suelta o sin ningún tipo de protección pueden sancionarte con una multa de 100 euros. No obstante, lo peor es que puede entorpecer tu campo de visión, tu libertad de movimiento, o distraerte, con el riesgo de que se produzca un accidente.