Las llantas de un coche son un elemento decorativo, pero también cuentan con funciones que ayudan a facilitar la conducción y la seguridad en el vehículo. En el mercado podemos encontrarlas con distintos diseños, acabados y materiales por los que deberemos decantarnos a la hora de cambiarlas.

Las medidas de las llantas y los materiales son los puntos que más te interesan a la hora de elegir unas para tu coche.

Qué son las llantas

Las llantas tienen una importante parte decorativa, muchas personas se decantan por cambiar las originales del vehículo por otras más llamativas o deportivas, pero lo cierto es que esta no es su misión principal.

Las llantas influyen directamente en el comportamiento del coche en carretera, por lo que debemos ser muy conscientes de cuáles elegimos.

Lo normal al cambiarlas es elegir aquellas que se adapten a nuestro modelo de coche, las fabricadas por la marca. Pero en el caso de que quieras seleccionar otras, debes fijarte en el diámetro de la llanta y en su anchura o garganta.

Estas dos medidas se expresan en pulgadas, la segunda será la encargada de determinar cuál es el ancho máximo de neumático que puede llevar nuestro coche sin suponer un riesgo para la conducción.

Medidas de llantas

La medida de la llanta es importante, ya que cuanto más ancha y grande sea esta, su peso también será mayor. A ello debes sumarle que las fuerzas giratorias, la dinámica y la capacidad de aceleración del vehículo, se verán reducidas cuanto más pesada sea la llanta.

A continuación, te mostramos una tabla con las medidas de las llantas más frecuentes para que puedas seleccionar aquellas que más te convengan para tu vehículo:

Ancho llanta Ancho mínimo neumático Ancho ideal neumático Ancho máximo neumático
5 pulgadas 155 mm 165 o 175 mm 185 mm
5,5 pulgadas 165 mm 175 o 185 mm 195 mm
6 pulgadas 175 mm 185 o 195 mm 205 mm
6,5 pulgadas 185 mm 195 o 205 mm 215 mm
7 pulgadas 195 mm 205 o 215 mm 225 mm
7,5 pulgadas 205 mm 215 o 225 mm 235 mm
8 pulgadas 215 mm 225 o 235 mm 245 mm
8,5 pulgadas 225 mm 235 o 245 mm 255 mm
9 pulgadas 235 mm 245 o 255 mm 265 mm
9,5 pulgadas 245 mm 255 o 265 mm 275 mm
10 pulgadas 255 mm 265 o 275 mm 285 mm
10,5 pulgadas 265 mm 275 o 285 mm 295 mm
11 pulgadas 275 mm 285 o 295 mm 305 mm
11,5 pulgadas 285 mm 295 o 305 mm 315 mm
12 pulgadas 295 mm 305 o 315 mm 325 mm
12,5 pulgadas 305 mm 315 o 325 mm 335 mm

Materiales de las llantas

Además de las medidas de la llanta, el material con el que están fabricadas es clave a la hora de elegir las que más se adecúen a tu coche y modo de conducción. Podemos encontrar distintos tipos:

Llantas de magnesio

Son bastante caras, pero a cambio son muy ligeras y resistentes. Son las más utilizadas en competición. Debido a su precio no son para todo tipo de vehículos, además de ser difíciles de reparar, presentan bastante fragilidad ante los golpes y se ven muy afectadas por la corrosión. Por otro lado, si los frenos se calientan demasiado, las llantas pueden llegar a quemarse.

Llantas de acero

Son baratas y muy resistentes a las inclemencias del tiempo, a las bajas temperaturas y a los agentes externos. Debido al material en el que están fabricadas no se deforman fácilmente al recibir golpes con un bordillo, pero son bastante pesadas y su diseño macizo hace que la refrigeración de los frenos sea menos eficiente que con otro tipos de llantas al no circular correctamente el aire. Son fáciles de limpiar y sus carencias de diseño se pueden solventar con el uso de tapacubos.

Llantas de fibra de carbono

Son las llantas más novedosas ya que ofrecen alta resistencia, rigidez y ligereza. Por otro lado, mejoran el rendimiento del coche en la frenada, en la aceleración, en la dinámica y facilitan el confort en la marcha a la vez que reducen el peso del automóvil. Su precio es elevado y suelen montarse en modelos de coche muy exclusivos.

Llantas de aleación

Están fabricadas combinando distintos metales con gran aportación de aluminio, lo que las hace muy ligeras e ideales para cualquier tipo de vehículo. Ayudan a mejorar el control sobre el coche por parte del conductor y mejoran la suspensión del automóvil. Debido a su diseño ayudan a la refrigeración de los frenos y los neumáticos.

El principal problema de este tipo de llantas es que requieren una limpieza cuidadosa para evitar la corrosión, son poco resistentes a los golpes y su reparación puede ser costosa y complicada.

Las llantas son un elemento esencial en tu coche, por lo que contar con las adecuadas en cuanto a materiales y medidas debe ser una prioridad a la hora de elegir las que más te interesen para tu vehículo.

Contar con unas llantas en buenas condiciones ayudará a mejorar tu experiencia y seguridad en carretera. Antes de ponerte en marcha comprueba las coberturas que te ofrece la póliza de tu Seguro de Coche MAPFRE para estar protegido ante cualquier imprevisto.

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