3 Min de lectura | La potencia ideal de un coche es aquella con la que el coche es agradable en su conducción, con suficiente poder de aceleración en caso de adelantamiento y otras circunstancias.

Cualquier experto en automóviles te dirá que siempre es mejor tener una buena dosis de potencia de reserva disponible para usar cuando es necesario, como a la hora de adelantar, de salir de una incorporación o para viajar cargado o en cuesta. Normalmente, cada vehículo tiene un motor que le ofrece la mejor relación entre potencia, prestaciones, consumos y precio.

Lo que sí podemos recomendar es una potencia mínima para cada tipo de vehículo que le haga ser seguro en situaciones de aceleración y suficientemente agradable de conducir:

Mínimo 60 CV para un coche urbano

Un vehículo urbano del segmento A, que suele medir menos de 3,6 metros de largo, es preferible con motor de gasolina, ya que lo normal es que no haga muchos kilómetros a la semana y su tamaño y ligereza le permiten tener un gasto de combustible bajo. La popularización de los motores de tres cilindros de gasolina permite tener buen par a bajas revoluciones para las constantes aceleraciones desde parado. Lo recomendable para un urbano con un motor moderno de tres cilindros sin turbo es 60 CV o más.

Mínimo 80 CV para un coche pequeño

Entre los vehículos utilitarios pequeños del segmento B ya no sólo están los Corsa, Fiesta, Polo, Ibiza y semejantes. También hay que meter a los SUV pequeños como el Captur o el Juke, y algún monovolumen como el Ford B-Max o el Citroën C3 Picasso. Es recomendable que en gasolina sin turbo se busque un motor cercano a los 100 CV, y si es gasolina con turbo, a partir de 80 CV, ya que el mayor par a revoluciones bajas y medias de estos últimos compensa la menor potencia a altas revoluciones. En el caso de los diésel desde 75–80 CV se conseguirán una prestaciones dignas.

Mínimo 100 CV para un coche compacto

En coches compactos nuevos con motor de gasolina, hay que olvidar los motores antiguos sin turbo de 1.6 litros e incluso los de 2.0 litros y decantarse por los nuevos motores más eficientes y poderosos con turbo. Para éstos, lo mínimo recomendable para un compacto son 100 CV, pero aún mejor si son 125 o 130 CV. En diésel a partir de 100 CV como mínimo.

Mínimo 120 CV para un coche mediano

Hhay muchos coches de tipo SUV o monovolumen basados en compactos que tienen un tamaño y capacidades nada compactos. Nos referimos a coches como el Nissan X-Trail, Opel Zafira Tourer, Audi Q5 o Toyota Verso, la variedad es muy grande. Entre éstos, si se prefiere un motor de gasolina, de nuevo habrá que decantarse por motores con turbo y de una potencia mínima de unos 130 CV. Y si es diésel, no habría que aceptar menos de 120 CV, siendo más recomendable acercarse a los 140 CV.

Mínimo 125 CV para un coche grande

Pocos coches hay grandes y poco potentes. Quien invierte en un coche grande suele buscar también prestaciones más que suficientes, sobre todo en el sector de los coches exclusivos. No obstante, puede haber algún modelo grande y pesado, fuera del sector de los coches de lujo, con baja potencia, como entre los pickup o algunos todoterreno de estilo básico. Éstos llevan motor diésel de mucho par a bajas revoluciones y con 125 CV de potencia máxima suele ser suficiente para las labores que van a realizar.

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