3 Min de lectura | Los modelos Seat Arona, el Seat Ibiza y el nuevo Volkswagen Polo presentan un problema en la sujeción del cinturón que hace necesaria una revisión que garantice la seguridad de sus ocupantes.

Las últimas versiones del Seat Arona y el Seat Ibiza, así como el nuevo Volkswagen Polo han sido llamadas a revisión por parte de sus fabricantes con la finalidad de arreglar el funcionamiento del anclaje del cinturón de las plazas traseras. El problema repercute únicamente a las unidades vendidas entre 2017 y 2018. Hasta que se solucione completamente el inconveniente, es aconsejable no utilizar el asiento trasero central.

Causas de la revisión de los Seat Arona, Seat Ibiza y el nuevo Volkswagen Polo

La razón por la que estos modelos necesitan ser revisados es un defecto en el diseño del sistema de amarre de sus plazas traseras y que puede ser peligroso para sus ocupantes. Este problema ha sido indicado por diferentes revistas especializadas como la finlandesa Tekniikan Maalima  (la que detectó el desperfecto) y El Mundo.

El problema concreto es que en el caso de que dos pasajeros se sitúen en los asientos traseros del centro y de la izquierda se corre el riesgo de que al realizarse una maniobra brusca, el cinturón de la parte izquierda se desabroche. Se trata de una situación que puede llegar a suponer un gran riesgo para las personas que viajen en dichas plazas.

La causa del problema del Seat Arona, el Seat Ibiza y el nuevo Volkswagen Polo está en el diseño del enganche del cinturón del asiento trasero central, el cual está más elevado que el izquierdo y que al oprimirse de manera simultánea hace que la pieza de sujeción se libere en caso de que se produzca un tirón brusco.

Medidas tomadas por los fabricantes de los modelos afectados

Las compañías que han diseñado los automóviles han indicado que el error se debe a un contratiempo con su proveedor y que no es el resultado de una negligencia en el proceso de fabricación, el cual tiene lugar en factorías españolas.

El modo de solucionar el problema es relativamente sencillo, por lo que a lo largo de los próximos meses realizará una llamada a los clientes que hayan adquirido un Seat Arona, un Seat Ibiza o un Volkswagen Polo para poder implementar la nueva pieza de repuesto. La revisión es gratuita.

Hasta que el vehículo sea supervisado de manera oficial y se arregle el cinturón por completo, Seat y Volkswagen  recomiendan que no se ocupe la plaza trasera central de los modelos Arona, Ibiza  y Polo.

Seat Arona de color rojo

Modelos de Seat Arona, Seat Ibiza y nuevo Volkswagen Polo afectados

Hasta 200.000 modelos de Seat podrían tener una anomalía en los enganches de los cinturones traseros. La compañía ha reconocido que los modelos afectados son el Seat Arona de 2018 y los Seat Ibiza adquiridos entre 2017 y 2018.

El resto de la gama estaría exenta de este problema y sería completamente segura. Por su parte, el nuevo Volkswagen Polo presentado en 2018 también dispone de la misma tara y, por lo tanto, es necesario que 220.000 unidades pasen por los talleres de la firma para subsanar el error.

En el caso de España, 50.000 Seat Ibiza y 10.000 Seat Arona deben de ser revisados para evitar riesgos. El número de Volkswagen Polo afectados es de 20.000 unidades.

Los propietarios del Seat Arona, del Seat Ibiza o el nuevo Volkswagen Polo deben llevar a revisar sus automóviles a los centros oficiales con la finalidad de solucionar un problema cuanto antes. Aunque se trata de un contratiempo puntual limitado únicamente a estos modelos, es recomendable que periódicamente se examine el estado del automóvil. El Seguro de Coche MAPFRE tiene acuerdos con un gran número de talleres mecánicos y ofrece una amplia cobertura personalizada para cada cliente.