4 Min de lectura | La correa de distribución es un elemento tan importante que si se rompe puede causar averías muy importantes y costosas. Pero eso es algo que puedes remediar si sabes cuándo cambiar ese elemento. Te lo vamos a explicar para que no tengas ningún percance.

La función de la correa de transmisión es la de sincronizar el funcionamiento del motor: la fase de admisión de la mezcla, el movimiento de las válvulas y el de los pistones. Es importante que estés atento a los plazos para cambiarla, porque lo que suele ocurrir es que lo desatendamos y luego se produzcan males mayores.

Así que la primera tarea es apuntar en nuestra agenda cuándo toca el cambio. Y andar con un ojo siempre en los kilómetros que lleva hechos nuestro vehículo. A la hora de cambiar la correa de distribución influyen muchos factores: la cilindrada del vehículo, los kilómetros recorridos, la antigüedad del coche, incluso si nos solemos mover más por ciudad o carretera o el clima de la zona en la que vivimos.

Cambio por años

El paso del tiempo es un factor determinante a la hora de sustituir una correa de distribución. Un coche, aunque haya realizado pocos kilómetros, también sufre daños en esta pieza. Lo más recomendable es que realices un mantenimiento de la misma y la revises cada cinco años.

De esta forma, podrás encontrar señales que te indiquen si es el momento de sustituirla. En el caso de que vivas en un clima muy húmedo o sometido a temperaturas extremas y no realices demasiados kilómetros, es recomendable realizar la revisión cada cuatro años.

Cambio por kilómetros

Aunque la duración de una correa de distribución dependerá del tiempo y de su uso, debes permanecer atento a los kilómetros que realizas. Todos los vehículos indican en su libro de mantenimiento cada cuántos kilómetros se debe reemplazar la correa para evitar daños mayores. Este número dependerá del coche y del fabricante, pero el rango se sitúa entre los 60.000 y los 150.000 kilómetros.

A estas cifras deberás aplicar una reducción del 20 por ciento si sueles conducir por ciudad ya que el desgaste que se produce cuando la actividad se realiza en un entorno urbano es mucho mayor que en carretera.

Cambio por rotura

Es una de las averías más frecuentes en los automóviles, además es una de las más caras que puedes sufrir ya que puede provocar daños muy graves en el motor del coche. Para evitar que esto ocurra, es conveniente realizar un mantenimiento adecuado de la pieza y fijarse en las señales que manda el propio vehículo para saber cuándo es el momento de remplazarla.

Señales que indican un cambio de correa de distribución

A pesar de que realices un correcto mantenimiento, la correa de distribución puede dañarse antes de tiempo. Para saber cuándo sustituirla, tu vehículo te enviará una serie de señales que te indicarán que es el momento:

Al coche le cuesta arrancar

Si tu vehículo tarda en arrancar más de lo normal o al hacerlo escuchas un sonido raro, deberás plantearte la opción de que tu correa de distribución está dañada. Este signo se hace más evidente cuando la correa ya ha sido cambiada hace varios años.

Grietas

Puedes apreciarlas a simple vista. Verás en la superficie de la correa que existen algunas grietas, aunque puedan parecer pequeñas, no debes esperar ya que puede producirse una rotura. Estas grietas se producen por una alineación inadecuada o una tensión muy alta de la correa.

Primer plano de la correa de distribución de un motor

Vibraciones

Para comprobar el estado de la correa de distribución puedes estar atento a las vibraciones de tu vehículo. Si cuando este se encuentra detenido, pero con el motor en marcha vibra de forma inusual es posible que la correa se encuentre en mal estado.

Ruido en la transmisión

Si escuchas un ruido diferente y extraño en la transmisión de tu vehículo puede tratarse de una correa de distribución en mal estado. En estos casos, puede ser fruto de una tensión inadecuada que se solventaría ajustando la correa. En algunas ocasiones, inevitablemente será un signo de cambio de esta.

Brillo en la correa

Fíjate en la correa, si esta se encuentra muy brillante en algunas zonas y mate en otras puede indicar que existe una tensión incorrecta o una mala alineación. Si las zonas más desgastadas aparecen en los dientes, es conveniente revisar la tensión. Por otro lado, si lo hace en los bordes es posible que se trate de un problema de alineación.

Cuánto cuesta cambiar la correa

Como ya hemos señalado es una avería bastante cara para el usuario. El precio, dependerá en gran medida del modelo de coche y puede oscilar entre los 300 y los 1.000 euros. Si se trata de una rotura, el precio puede situarse entre los 1.500 y los 2.000 euros siempre y cuando no haya provocado daños mayores en la distribución y el motor.

Saber cuándo cambiar la correa de distribución es importante. Pero no somos infalibles y se nos puede pasar. Si la avería te pilla en medio de un viaje, necesitarás asistencia en carretera. Recuerda que con el Seguro de Coche de MAPFRE, estarás siempre en las mejores manos. Infórmate y ajústalo a tus necesidades.