2 Min de lectura | Beber alcohol antes de conducir supone una de las causas más graves de accidente de tráfico. Si quieres saber cómo afecta el alcohol a la conducción, sigue leyendo, aunque lo más importante es que reduce los reflejos y el comportamiento.

Según datos de la Dirección General de Tráfico, durante 2015 el 29% de los conductores y el 21% de los peatones fallecidos habían superado los límites de alcohol en sangre. Además, según las encuestas, un 42% de los conductores de nuestro país afirman que han bebido y conducido alguna vez.

Es importante que sepas que, a partir de una tasa de alcohol de 0,5 g/l, los efectos en casi todas las personas son más que evidentes. Pero no sólo hay que tener en cuenta ese límite legal, sino que hay que ser consciente que con sólo haber tomado una copa de vino o cerveza, el conductor se expone a un mayor riesgo.

Cómo afecta el alcohol en la coordinación motriz al momento de conducir

Según el nivel de alcoholemia, los efectos pueden ser diferentes. Muchas personas subestiman los efectos y alteraciones que produce en el organismo y pueden pensar que con una caña no se da positivo y escuchar la frase “yo controlo”. Pero lo cierto es que con unas cañas puedes dar positivo en alcoholemia. A continuación te detallamos las alteraciones más habituales y peligrosas que se pueden dar cuando consumes alcohol y después coges el coche:

  • Se reduce el sentido de la responsabilidad y resulta más difícil mantener un nivel de atención.
  • Aparece la fatiga.
  • Se perciben peor las luces y se es más sensible a los deslumbramientos.
  • Se altera el equilibrio y los movimientos pierden precisión.
  • El campo visual disminuye en gran medida  y surgen problemas para mantener la concentración visual.
  • Aumenta el tiempo de reacción.
  • Resultan más difícil las maniobras que requieren doble atención, por ejemplo, las incorporaciones a una vía o situaciones de mucho tráfico.
  • Es mucho más difícil percibir los elementos que hay en los laterales de la vía, como por ejemplo si se circula por un túnel.

 

Además de estos puntos, cuando conduces habiendo bebido, el tiempo de reacción, de decisión y de respuesta aumenta considerablemente, por lo que si surge una situación crítica en carretera, como esquivar un coche o frenar de repente, seguramente no se salvará de forma satisfactoria.

Después de conocer con más detalle cómo afecta el alcohol a la conducción, recuerda siempre la máxima “si bebes, no conduzcas” para proteger tu propia integridad y la del resto de usuarios de la vía y evitarás multas por el consumo de alcohol. Además, acompaña tus desplazamientos con el Seguro de Coche MAPFRE. Infórmate de las coberturas que más te interesan para contratar la póliza que mejor se adapta a ti.