3 Min de lectura | Aprender las técnicas de conducción deportiva en moto implica un proceso continuo que no se consigue dominar en cuestión de días. Al principio, los conductores menos experimentados suelen cometer algunos errores que se deben ir puliendo poco a poco. Te damos algunos consejos.

Tanto en los desplazamientos diarios como a la hora de realizar una conducción más deportiva en moto, la seguridad siempre debe ser la máxima prioridad. Los motoristas son uno de los grupos más vulnerables de la vía, por lo que es fundamental protegerse y seguir algunas recomendaciones básicas durante los trayectos.

En el caso de los conductores principiantes, suele ser habitual que sus miedos puedan desencadenar cometer diferentes errores. Algunos de ellos son, por ejemplo, inclinar la moto en plena curva más de lo necesario o no saber cómo actuar ante un tramo de la trazada que se cierra.

Visión completa

Una de las técnicas básicas de conducción en moto es mantener la máxima visibilidad en todo momento. Para ello, es imprescindible mirar a lo lejos para anticiparse a cualquier imprevisto, no pegarse demasiado a los vehículos de gran volumen, controlar el tráfico desde un lateral de la vía y ojear los retrovisores de forma continua, aunque no se vaya a realizar ninguna maniobra.

Postura aerodinámica

Adoptar una postura aerodinámica es un consejo básico para realizar una conducción deportiva en moto. Si la velocidad es alta, es recomendable inclinarse un poco hacia delante. De este modo, se consigue que el viento afecte lo menos posible a la trayectoria de la motocicleta y, además, se circula con un mayor confort.

Conducción diferente por ciudad

Cuando se circula por el entorno urbano, es preciso adaptar la conducción a las circunstancias. En este contexto es aconsejable indicar todas las maniobras con la suficiente antelación, frenar antes de llegar a un resalte de la calzada, colocarse en los carriles que permitan realizar los movimientos con seguridad y prestar la máxima atención al entorno para evitar posibles incidentes.

Prudencia en las curvas

Por norma general, las curvas son el tramo de las carreteras que más quebraderos de cabeza suponen para los motoristas menos experimentados. En estos casos es importante anticiparse, lo que implica frenar y reducir marchas antes de entrar, mantener el cuerpo en una posición normal y acelerar al salir.

Si se trata de una vía donde aparece una curva detrás de otra, se debe respetar un cierto margen en la primera para tomar las siguientes con una mayor tranquilidad. Un truco muy útil en estos casos consiste en apoyarse en la estribera contraria al giro de la curva para incrementar la seguridad.

Frenar con cuidado

Otro de los miedos más comunes que surgen cuando no se tienen controladas las técnicas de conducción deportiva en moto es frenar en exceso. Después de una recta o de una aceleración fuerte puede aparecer una curva y suele ser habitual quedarse bloqueado a la hora de detener la motocicleta. Por ello, es importante familiarizarse con los frenos y conocer cuál es la respuesta de la moto.

Curso de conducción en moto

Aunque es posible aprender a conducir una moto de manera autónoma, lo más aconsejable es apuntarse a un curso específico para practicar en un circuito cerrado. Es la forma más eficaz de conocer todos los trucos para moverse por todo tipo de carreteras con cierta soltura y, sobre todo, para evitar riesgos innecesarios.

Con estos consejos se pueden salvar ciertas situaciones arriesgadas, aunque para que los desplazamientos por cualquier vía sean mucho más seguros, lo más conveniente es contratar un Seguro de Moto MAPFRE. Las coberturas se adaptan a todos los estilos de conducción sobre las dos ruedas.