3 Min de lectura | Es posible que alguna vez te hayas preguntado cuál es el mejor refrigerante para tu coche. Hoy te contamos cuáles son las diferencias entre el agua y el anticongelante y qué aportan cada uno de ellos al funcionamiento del sistema de refrigeración de tu vehículo.

Para que el coche mantenga la temperatura adecuada dentro del circuito de refrigeración se necesita de un fluido líquido que se encargue de bajar la temperatura. El agua cumple muy bien esta función, pero la mayoría de los vehículos se decantan por el uso del anticongelante.

El anticongelante es una sustancia pensada específicamente para cumplir esta función. Su composición principal es el agua, pero además de esta incorpora una serie de elementos adicionales que hacen que sea mucho más eficaz que la primera.

Usar agua como refrigerante

Aunque puede parecer una buena opción, esta no lo es tanto. En primer lugar debemos pensar en las propias particularidades del agua, esta puede oxidar los circuitos debido a su alto contenido en oxígeno, además de evaporarse cuando alcanza los 100 grados de temperatura.

Por otro lado, también se congela a 0 grados, por lo que en invierno puede congelarse e impedir que el sistema de refrigeración funcione como debe. Además debemos tener en cuenta los residuos que esta puede incorporar, como puede ser la cal que hará que el sistema pueda crear tapones. En el caso de que se utilice agua por el motivo que sea para refrigerar el vehículo, siempre deberás usar agua desmineralizada o destilada para evitar problemas.

Usar anticongelante como refrigerante

El líquido anticongelante cuenta con una serie de aditivos que le hacen ser muy eficaz para mantener la temperatura del motor del coche. Estos están pensados para evitar la congelación, ya que aguantan hasta temperaturas de 30 grados bajo 0 y pueden aumentar su punto de ebullición 20 o 30 grados, de manera que se evita la cal y el óxido.

Este líquido debe revisarse con frecuencia y comprobar los niveles cada cierto tiempo. Si está bajo deberemos rellenar el depósito y comprobar que no existen fugas que hagan que este se esté perdiendo. El líquido, por lo general suele durar unos 2 o 3 años dependiendo de su calidad.

Sistema de refrigeración de un coche

Fuente: https://cutt.ly/4mAc7aa

Como ves, el líquido anticongelante, es mejor para tu vehículo y debes usarlo siempre para garantizarte su correcto funcionamiento. No obstante hay ocasiones en las que, por una pérdida repentina, no dispongas de este elemento. En ese caso, deberás recurrir al agua para poder garantizar la correcta temperatura del motor.

Aunque las ventajas frente al agua son considerables, podrás mezclar ambos elementos si fuese necesario. Ten en cuenta que esto tan solo debe hacerse en caso de emergencia y hasta que la avería se haya solventado. Recuerda que no toda el agua vale y que deberás usar agua destilada o desmineralizada para ello. También deberás tener cuidado con los anticongelantes que usas, ya que no todos son compatibles. Dicho de otro modo, hay anticongelantes que pueden interactuar entre ellos y dañar el sistema de refrigeración de tu vehículo. Así que deberás tener cuidado también en este punto.

Recuerda que ante una fuga o avería la mejor opción es acudir siempre a un taller para que evalúen el daño y puedan solventarlo cuanto antes. En tu seguro de coche MAPFRE encontrarás una amplia red de talleres para solventar cualquier problema que pueda ocurrir en carretera.