2 Min de lectura | El sistema ABS del coche no suele averiarse con facilidad, pero no es infalible. Te contamos todo lo que debes saber para reparar el ABS.

El ABS es un sistema antibloqueo de ruedas (del alemán: AntiBlockierSystem), gracias al cual se evita que los neumáticos resbalen sobre el suelo durante la frenada, asegurando el control del vehículo y reduciendo la distancia de frenado.

En la actualidad, el 75 por ciento de coches que se fabrican en el mundo cuentan con esta tecnología y, en Europa, constituye un sistema de seguridad obligatorio desde 2004.

Lo cierto es que este sistema rara vez sufre averías. Pero su alta fiabilidad no evita que alguna vez aparezcan problemas y nos veamos obligados a reparar el ABS.

¿Cuándo debemos reparar el sistema ABS?

Si los frenos ABS se estropean, se iluminará el testigo correspondiente del panel central del vehículo, pero el coche seguirá frenando con la hidráulica tradicional. Sin embargo, si tiene repartidor de frenada electrónico, puede que los frenos traseros se bloqueen, con los peligros que ello puede causar.

Para asegurarte, abre la cubierta de la caja de fusibles del coche para revisar si el fusible del ABS está fundido. Si es así, cámbialo por uno nuevo.

Gira la llave de encendido. Si el testigo del ABS se ilumina de nuevo y permanece así significa que el sistema de frenado antibloqueo está fallando, en cuyo caso debes acudir a un servicio de reparación, ya que se necesita conocimiento especializado.

Las causas de estos fallos pueden ser muchas. En algunos casos, puede solucionarse purgando el circuito. Pero, aun así, lo más aconsejable es acudir a un experto.

¿Cuánto cuesta reparar el ABS?

El precio de reparar el ABS depende de muchos factores. En primer lugar, de la marca del coche, ya que algunos fabricantes solo ofrecen kits completos, aunque solo haya que cambiar una pequeña pieza. Su precio puede ir desde los 450 hasta los 1.900 euros, con mano de obra incluida.

En el caso de que el fabricante permita comprar piezas de forma individual, los precios entre marcas son más similares. Por ejemplo, unos sensores pueden salir entre 20 o 30 euros.

Otro de los factores que puede hacer variar el precio final es el taller. Lo más recomendable es llevarlo a uno oficial y que lo conecten a la máquina de diagnóstico cada vez que se cambie algún elemento importante.

¿Puedo hacer la reparación yo mismo?

Depende de la causa de la avería podrás hacer tú mismo la reparación, siempre que cuentes con los conocimientos y herramientas necesarias. Por ejemplo, purgar el circuito o cambiar un sensor es algo que puedes hacer tú mismo. No obstante, en el resto de casos, lo mejor es solicitar la ayuda de un profesional, porque esos euros que puedes ahorrar pueden terminar saliéndote caros a la larga.

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