2 Min de lectura | Cuando llega el invierno, muchos padres suelen abrigar en exceso a sus hijos para prevenirlos de las bajas temperaturas. Infórmate de por qué es mejor que no lleves a los niños con el abrigo puesto en el coche.

Según algunos expertos, llevar a los niños con el abrigo puesto en el coche para protegerlos del frío puede ser una costumbre bastante peligrosa dado que los cinturones de las sillitas no se ajustan por completo al cuerpo del menor.

Consecuencias de llevar a los niños con abrigo

Así, si el pequeño viaja con el abrigo puesto, en caso de sufrir un accidente o dar un frenazo brusco, puede salir disparado debido a que no está colocado con la máxima seguridad.

Para evitar esta situación, es recomendable encender la calefacción del vehículo antes de emprender la marcha con el fin de que el habitáculo tome la temperatura idónea. Después ya se puede colocar al niño en su silla sin el abrigo puesto y posteriormente, si se desea, se puede colocar por encima para que el pequeño no pase frío.

En este sentido también es muy importante comprobar la seguridad de la ropa de abrigo que lleva el menor en el coche. Sólo te llevará unos minutos y será algo crucial en la seguridad del pequeño. Para ello sólo tienes que colocar al niño en su silla con el abrigo puesto y ajustar el cinturón a las nuevas dimensiones. Después, sin tocar el cinturón, quita el abrigo y vuelve a colocar al niño en su sitio. En este último caso, si es posible introducir dos dedos o más por debajo del cinturón significará que el abrigo es demasiado grueso y puede ocasionar un peligro para tu hijo.

Por lo tanto, será mejor que no lleves a los niños con el abrigo puesto en el coche para evitar incidentes no deseados. Además, si quieres complementar la seguridad de los ocupantes del coche y la tuya propia, no dudes en contratar un Seguro de Coche MAPFRE que te acompañe en todos tus desplazamientos y te ayude a hacer frente a muchos imprevistos que aparecen en el día a día.